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Inauguración del Estadio Nacional despertó sentimientos encontrados
La falta de actividades gratuitas, el “mal mercadeo” del partido contra Argentina y el fallo en el concierto de Shakira son algunos de los puntos que despiertan opiniones opuestas

A pocos días de haber finalizado las actividades de inauguración del Estadio Nacional, para muchos su menú de entretenimiento dejó diferentes sabores de boca.
Productores del campo cultural y deportivo consultados por MAGAZINE expresaron que tienen opiniones a favor y en contra sobre los siete eventos.
Don Stockwell, productor de eventos de Tropix II; Osvaldo Pandolfo, ex viceministro del Deporte; Anselmo Navarro, director del Festival Internacional de las Artes, y Gustavo Pacheco, productor general de los eventos de apertura, fueron los que pusieron las cartas sobre la mesa.
El punto positivo de la inauguración para la mayoría de ellos fue la pelea de boxeo que protagonizó Hanna Gabriels.
“Fue el único ejemplo de lo que tuvo que haber sido la inauguración, porque ella representó lo que es el espíritu tico, lleno de vida, y levantó el ánimo del pueblo”, afirmó Stockwell.
Otra cita con nota positiva fue el festival de música nacional de la mano de 28 grupos. Para los productores esta cita ofreció no solo variedad sino calidad para todas las edades.
Las actividades se efectuaron entre el 26 de marzo y el 10 de abril, y tres de los entrevistados, Stockwell, Navarro y Pandolfo, señalaron que hubo “puntos negros” en ellas.
El más grande fue el “desplante” que hizo el jugador de la selección de fútbol de Argentina, Lionel Messi, quien no participó ni un solo minuto en el partido que disputó su equipo contra el de Costa Rica.
Para ellos fue una “falta de respeto” que no se hubiera puesto el uniforme y que ni siquiera haya saludado a quienes llegaron a verlo.
“Lo de Argentina fue un fiasco, una burla, porque se irrespetó la ilusión de tanta gente que lo quería ver (a Messi). Fue un engaño, es una experiencia para futuros contratos. En mi caso yo hubiera puesto un precio a pagar con Messi jugando o sin jugar”, explicó Pandolfo.
Un criterio similar tuvo Stockwell. “Lo peor fue la forma en la que mercadearon el partido dando a entender que era de Messi y sus amigos, y terminó siendo algo mediocre, y el público con razón salió decepcionado”, afirmó.
El segundo punto negro en la lista fue el concierto de Shakira el domingo anterior, y que precisamente tuvo doble responsabilidad por marcar el cierre de las actividades.
Stockwell afirmó que el problema técnico que enfrentó la intérprete de “Loba” al inicio de su recital, que provocó que la velada se detuviera durante diez minutos, fue el fallo aunado al show que mostró.
“No dio un concierto meritorio para una inauguración de un estadio y la falla técnica fue un pecado. Si el Festival Imperial organizado por una empresa privada puede traer artistas de peso, debieron haber traído lo mismo para el Estadio Nacional cuya apertura era única”, puntualizó el productor.
Otras debilidades fue el hecho de que hubo pocas actividades culturales y que no se incluyeron citas gratuitas.
La programación se limitó a la velada sinfónica y a breves espacios para las culturas china y tica, y para los promotores se pudo haber hecho más incluyendo escolares y colegiales, para que conocieran el estadio.
Gustavo Pacheco, productor general de las actividades, comentó a MAGAZINE que a nivel personal, tanto los conciertos como los partidos, la velada boxística y la bailable, cumplieron con las expectativas.
“Tuvimos el objetivo que la gente viviera una experiencia grata, que funcionaran los planes de impacto vial, que el público llegara a sus asientos bien y seguro, y que disfrutara un gran espectáculo en los diferentes días, y lo cumplimos”, afirmó Pacheco.
“Me siento satisfecho y en aquellos aspectos que no pudimos controlar como la manera en la que juega Argentina, si a la gente le gustó o no la pelea de Hanna o si los músicos nacionales le agradaron al público, lo dejamos a criterio de la gente. Pero hasta el momento solo hemos escuchado comentarios positivos”, añadió.
Luego de este trago agridulce solo queda esperar ver cómo será administrado el nuevo estadio, para que abra sus puertas al público con más deporte y otro tipo de actividades.

Carolina Barrantes
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