Logo La República

Domingo, 18 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Impulso a los vehículos eléctricos: dos casos

Roberto Dobles [email protected] | Lunes 04 julio, 2016


Impulso a los vehículos eléctricos: dos casos

Un reciente estudio señala que el 1% de los automóviles vendidos actualmente en el mundo son eléctricos y que en 2040 esta cifra subiría al 35%. Todavía no son de venta masiva por su alto costo, aunque este estudio estima que a partir de 2022 el costo sería menor que el de sus similares de gasolina y diésel.
Para superar esta barrera, varios países aplican diferentes estrategias que incluyen incentivos fiscales para reducir el precio final del vehículo. Costa Rica y Noruega son dos de estos casos.
En Costa Rica, el proyecto de Ley de Incentivos y Promoción para el Transporte Eléctrico busca promover el ingreso de 100 mil vehículos eléctricos e híbridos recargables en cinco años. Para lograrlo, se exonerarán los derechos de circulación y varios impuestos (valor aduanero, selectivo de consumo y ventas), se eliminará la restricción vehicular y se eximirá el pago de parquímetros.
El Ministerio de Hacienda estima que el fisco dejaría de percibir “¢62.100 millones por año” y que 100 mil vehículos en cinco años (7% de la flota actual) “es una meta muy ambiciosa”. El Minae señala que “no se cuenta con los estudios técnicos que respalden la estrategia de estímulos planteada en este proyecto”.
La reducción de los ingresos fiscales sería mayor porque los impuestos a la electricidad (13% de ventas) son menores que los de la gasolina y el diésel (impuesto único).
Dado el gran déficit fiscal que existe en Costa Rica, el Estado tendrá que financiar el faltante fiscal con deuda, la cual terminarán pagando todos los habitantes, incluyendo los que no tienen vehículo, que son la mayoría.
En Noruega, país líder mundial del desarrollo sostenible, existe una estrategia integral que incluye la electricidad y los incentivos fiscales y no fiscales, entre otros aspectos.
Con respecto al origen de los recursos, los incentivos fiscales a los vehículos eléctricos se financian en ese país con recursos provenientes de su producción de gas natural y petróleo, sin afectar la situación fiscal y el endeudamiento. Son los extranjeros que compran el gas natural y el petróleo noruegos los que pagan entonces los incentivos fiscales a los vehículos eléctricos, entre muchas otras cosas más.
El costo de la electricidad es otro factor crítico de éxito para impulsar la penetración de mercado de los vehículos eléctricos. En Noruega, este costo es mucho menor que el de Costa Rica, a pesar de que los impuestos a la electricidad son tres veces más elevados que los de aquí.
Por estas y otras razones, Noruega tiene la penetración de mercado de vehículos eléctricos más alta del mundo y la mayor flota per cápita.
Pero en Costa Rica, con electricidad cara, sin estudios, sin una estrategia integral, sin recursos y donde no se adoptan estrategias como la de Noruega, más bien ocurre lo contrario: las importaciones de vehículos de combustión interna y de derivados de petróleo están creciendo aceleradamente (incluyendo el traslado masivo de recursos fiscales a los países petroleros).

Roberto Dobles