Enviar

Pareciera que tocará al próximo Gobierno hacer el listado de aspectos que impiden a las pequeñas empresas consolidarse como tales y crecer, para solucionarlos con creatividad, transparencia y real voluntad política


¿Impulsar a pequeñas compañías? ¡Sí se puede!

El difícil camino que deben transitar algunos pequeños empresarios para conseguir sostener sus iniciativas y verlas crecer, se relata claramente en una nota de este medio ayer.
Eso sí, se trata de las que pueden lanzarse a ese camino. Porque la mayoría de emprendedores ve frustrados sus sueños al puro inicio de la ruta y además de promesas no han recibido apoyos concretos que les signifiquen un despegue seguro hacia la meta.
En muchos de los casos positivos, el gran impulso se da por encadenamientos productivos. Nuestra nota da cuenta de uno de los ejemplos que, afortunadamente, pueden comenzar ya a verse en resultados.
Sin embargo, está claro que la mayoría no logra dar los pasos para solidificar sus empresas, crecer y generar empleo. Esto debe superarse.
Capacitarse, obtener certificaciones de calidad y de carbono neutralidad, por ejemplo, entre otras condiciones, así como el apoyo de Procomer, exigen contar ya con cierta situación o insumos.
Esto pareciera que es lo que se debe tomar en cuenta si realmente se quiere impulsar a pequeños empresarios. Ayudarlos a conseguir esa situación inicial que los ponga en el primer peldaño en condiciones favorables para seguir subiendo.
Sin embargo, el Sistema de Banca para el Desarrollo, aparentemente creado para eso, no ha podido cumplir con su misión. Ha faltado la voluntad política para hacer que se cumpla la ley de su creación.
La misma no necesitaba ni necesita reformas. Solo deberían cumplirse sus mandatos, tal cual el espíritu que le dio vida.
Entre otros, hacer las adecuaciones necesarias para poder otorgar crédito a los pequeños empresarios que no disponen de garantías iguales a las que solicita el resto del sistema bancario en su operación tradicional.
Así las cosas, pareciera que tocará al próximo Gobierno hacer el listado de aspectos que impiden a las pequeñas empresas consolidarse como tales y crecer, para solucionarlos con creatividad, transparencia y real voluntad política.
Se trata no solo de favorecer esos encadenamientos y otras acciones que permitan incrementar a las pymes, sino también de convertir en formales a las que hoy operan en la informalidad. Esto requiere todo un plan que abandone la retórica para concretarse y un sistema de seguimiento permanente.
Este trabajo, bien realizado, puede solucionar en gran medida el problema del desempleo que ya castiga a los costarricenses y a los niños que llegan hoy al mundo en familias que no pueden darles lo necesario para crecer sanos y con buena educación.
Ese es un trabajo que puede levantar nuevamente en el país la capacidad de movilidad social sobre una base sólida.
 

Ver comentarios