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Viernes 11 Diciembre, 2015

En muchos casos, los proyectos de iluminación LED son los que tienen periodos de recuperación bastante cortos, que van desde los seis meses hasta el año

Iluminación LED

Existen dos grandes clases de métodos para el ahorro de energía: métodos operacionales y métodos de tecnología.
El primer método tiene que ver con cambios en la dinámica y organización de la empresa. El segundo trata sobre sustitución tecnológica, es decir, el uso de tecnología que realice la misma tarea pero de manera más eficiente como es el caso de la iluminación LED.


LED son las siglas en inglés de Diodo de Emisión de Luz lo que significa que se trata de un dispositivo semiconductor que produce luz cuando se alimenta con electricidad.
La iluminación LED es una tecnología probada, confiable y comercial que produce ahorros de energía en comparación con la iluminación tradicional (incandescente o fluorescente). Anteriormente se utilizaba en lámparas de muy pequeño tamaño.
Puede utilizarse tanto en el hogar como en la planta industrial más sofisticada, pasando por restaurantes, hoteles y tiendas comerciales.
Poseen grandes ventajas como su eficacia luminosa, que es la cantidad de luz emitida por unidad de electricidad recibida. Pueden ser “dimeables”, es decir que su luminosidad se puede regular como lo desee el usuario.
No requieren de balastros para su funcionamiento. Existen diseños y tamaños para todo tipo de aplicaciones y pueden instalarse de manera fácil y segura.
Pero la ventaja más significativa es la extensa vida útil que puede ir desde 40 mil hasta 100 mil horas de duración en comparación con las lámparas halógenas o fluorescentes (5 mil a 20 mil horas).
Lo único que impide que la gente corra desesperada a conseguir “ledes” (según la RAE) para sus casas es el costo relativamente alto de esta tecnología que inicialmente puede llegar a ser hasta diez veces mayor que la tecnología tradicional.
Sin embargo, en muchos casos, los proyectos de iluminación LED son los que tienen periodos de recuperación bastante cortos, que van desde los seis meses hasta el año.
En un gran centro comercial de Heredia se utilizan cerca de mil fluorescentes compactos. Esto significa que se deben sustituir cada año si se quieren buenos niveles de iluminación. Si utilizaran LED, podrían pasar diez años sin tener que cambiar alguno.
Imagine el mantenimiento y las horas-hombre que podrían ahorrarse sin contar que cada LED consume la tercera parte de electricidad de un fluorescente. Al final los LED resultan ser baratos.

M.I. Juan Cristóbal Torchia Núñez
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