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Miércoles, 21 de noviembre de 2018



MUNDO EMPLEO


Igualdad de género laboral en EE.UU. no es tan deficiente

Bloomberg | Jueves 19 mayo, 2016

EE.UU. tiene la proporción más alta de mujeres respecto de hombres en cargos superiores y legislativos, según datos del Foro Económico Mundial correspondientes a Estados Unidos y 17 países europeos, aunque todavía no en la paridad 50-50. Shutterstock/La República


 Las mujeres y los hombres no son partes iguales en la población activa estadounidense. Es algo que puede calificarse y cuantificarse de numerosas maneras, pero es una verdad nacional simple y deprimente.
Por lo tanto, es reconfortante descubrir que, en algunos indicadores de igualdad de género, Estados Unidos tiene un desempeño mejor que algunos de sus pares mundiales, según muestra un nuevo informe. El país tiene la proporción más alta de mujeres respecto de hombres en cargos superiores y legislativos, según datos del Foro Económico Mundial correspondientes a Estados Unidos y 17 países europeos, aunque todavía no en la paridad 50-50.
También se ubica prácticamente en los puestos más altos en cuanto a la relación mujeres/hombres en cargos profesionales y técnicos: en esas áreas, las mujeres en realidad superaron a los hombres en Estados Unidos.
Estos datos aparecen en un informe publicado este martes por Glassdoor Economic Research y Llewellyn Consulting, que clasificó a 18 países en base a una docena de indicadores de calidad de género.
Lamentablemente, la buena noticia para Estados Unidos termina en gran medida allí. En la clasificación general sobre calidad de género, Estados Unidos se ubica aproximadamente en el medio octavo entre 18 países.
Peor aún, figura entre los tres inferiores en cuanto a la brecha de género en las tasas de empleo totales (de horario completo y parcial), medidas para las edades entre 15 y 64 años.
“Estados Unidos está horriblemente rezagado en lo que se refiere a políticas para la familia como la licencia paga por maternidad, licencia paterna paga, licencia paga por enfermedad, en lo que se refiere a cierto grado de reconocimiento respecto del liderazgo de las mujeres”, dijo Vicki Shabo, vicepresidenta de National Partnership for Women & Families. “Creo que eso tiene consecuencias reales respecto de dónde pueden ingresar y avanzar las mujeres en el trabajo y en la economía”.
Y si bien la brecha de género en el empleo se disminuye generalmente con un mayor nivel de educación y la proporción de mujeres estadounidenses empleadas crece a la par de los logros educativos más altos. Estados Unidos de todos modos no tiene un buen desempeño a la hora de nivelar el campo de juego para los trabajadores con mayor formación: se ubica entre los tres inferiores en cuanto a brecha de género en las tasas de empleo para las personas de 25 a 64 años con formación universitaria.
Hay una región en particular donde Estados Unidos haría bien en buscar orientación para volverse más equitativo: Escandinavia. “Suecia, Noruega y Finlandia pueden servir de lección a Estados Unidos para lograr la paridad de género”, escribió en un correo electrónico Joe Wiggins, analista y responsable de comunicaciones de Glassdoor en Europa. “En esos mercados de trabajo hay muy poca diferencia en la proporción de hombres y mujeres empleados”.
Shabo destacó varios obstáculos a la igualdad de las mujeres en el trabajo en Estados Unidos: el acceso básico a la licencia paga, mejores formas de detectar y remediar remuneraciones injustas, y “planificación y falta de previsibilidad en la planificación, especialmente para las trabajadoras por hora con salarios más bajos”.
Otra dura realidad es el perjuicio que puede significar para la carrera de una mujer el hecho de tener un hijo. Shabo mencionó la “cultura y la persistencia del castigo a la maternidad en los salarios”. De hecho, el informe Glassdoor analizó el “costo de la maternidad” la diferencia en la brecha de género correspondiente a las remuneraciones de las mujeres en edades de 25 a 44 años, empleadas a tiempo completo, con al menos un hijo menor de 16 años, en comparación con mujeres sin hijos- usando datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.
Estados Unidos quedó por detrás de la mayoría de los países europeos evaluados. La brecha de remuneración en el país entre los hombres y las mujeres se amplía 16 puntos porcentuales en el caso de las madres.
Pero hay un país que figura entre los tres con peor desempeño respecto del costo de la maternidad que resulta impactante: Noruega. Sí, Noruega, una de las estrellas refulgentes en la mayoría de los indicadores en el informe. “Estos datos sugieren que ningún país es perfecto”, escribió Wiggins de Glassdoor.