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Existen atrasos en servicio de banda ancha, redes privadas corporativas, telefonía celular y fija
ICE adeuda calidad en telecomunicaciones
> En la actualidad, solo la mitad de quienes tienen Internet, posee una conexión rápida
> Atrasos se deben a robo de cable telefónico, a apelaciones o a procesos de expropiación, aducen en la entidad



La baja calidad y la poca prontitud para obtener un servicio forman parte de las principales dificultades que enfrentan los costarricenses en materia de telecomunicaciones.
Servicio de banda ancha, redes privadas corporativas, la disponibilidad de teléfonos celulares y servicios de prepago presentan aún deficiencias que perjudican a los costarricenses.
Esto ha provocado la disconformidad de los usuarios, quienes consideran que el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) les adeuda en materia de eficiencia.
Aunque la entidad planteó acciones para el desarrollo y el mejoramiento de la prestación de los servicios de telecomunicaciones, aún queda mucho por hacer.
Por ejemplo, del 32% de la población que tiene acceso a la red, solo la mitad lo hace con una conexión rápida. En el caso de las solicitudes de Acelera, estas pueden tardar hasta ocho meses para su instalación, debido a que el servicio de Racsa, vía cable módem está saturado.
Estos rezagos no solo representan un efecto desfavorable en la prestación del servicio, sino en la capacidad de generación de ingresos por parte del Instituto, de acuerdo con el informe de Evaluación del Plan Nacional de Desarrollo, dado a conocer por la Contraloría.
En él se destacan atrasos críticos en algunas metas asignadas al ICE para el periodo 2006-2010, entre ellas la de aumentar en un 10% la cobertura de servicios móviles.
“El ICE le debe al sector empresarial servicios de calidad a precios razonables. El servicio más caro es el que no se tiene, y el ICE ha tenido poca eficiencia”, dijo Juan Manuel Campos, abogado especializado en telecomunicaciones.
La poca planificación, los constantes errores en los carteles y la falta de competencia han provocado que el ICE siga siendo una institución deficiente, sobre todo en materia de telecomunicaciones, adujo.
La falta de competitividad ha generado que la institución ofrezca solo los servicios que esta considera necesarios para satisfacer los requerimientos de los usuarios.
“La falta de aceleración de proyectos importantes para las telecomunicaciones impacta sobre el ambiente de negocios. Existe un grave retraso en telefonía móvil y un lento avance en banda ancha”, explicó Alexander Mora, presidente de la Cámara de Empresas de Tecnología de Información y Comunicación.
Esto le resta competitividad e innovación tecnológica al país, urgido de mejorar en el área de las comunicaciones.
“El ICE debe pensar y actuar en competencia si quiere mejorar y ofrecerles calidad a los usuarios, porque la competencia mejora la calidad de los servicios”, explicó Mora.
Aunque en el ICE reconocen que existen atrasos en algunos de los servicios que ofrecen, consideran que el país ha ido mejorando considerablemente, no solo en el campo de las telecomunicaciones, sino en el de la energía.
En ese sentido los atrasos en algunas ocasiones se deben a las apelaciones en los procesos licitatorios o en los de expropiaciones, estos últimos pueden tardar a veces hasta tres años para ser resueltos, aducen en la entidad.
Actualmente, existen unos diez proyectos paralizados por procesos de expropiación para la colocación de líneas de transmisión de comunicación, entre ellos Parrita y Palmar Norte, Caribe Trapiche, Bagaces y Cañas, comentó Ivannia Blanco, directora de Planificación y Control Institucional de la entidad.
Otro problema que enfrentan es el robo de cable telefónico y de radiobases, aspectos que dejan millonarias pérdidas y miles de clientes incomunicados.
De enero a abril del presente año el robo de cable ha ocasionado ¢127 millones en pérdidas al ICE. Ese monto incluye el costo del material robado, las reposiciones, los trabajos de reconexión y el dinero que se deja de facturar durante la interrupción del servicio.
“Nuestra institución ha hecho un gran esfuerzo por ofrecer la calidad que requieren los usuarios. Ha puesto al país con un grado de desarrollo, no solo para los clientes capitalinos, sino que busca llegar a lo más recóndito del país”, comentó José Abraham Madrigal, gerente general del ICE.
Aunque todavía existe atraso en la implementación de algunas acciones para mejorar la atención de los clientes, estas serían cumplidas antes de finalizar la presente administración.
“Las metas se han ido cumpliendo. Los costarricenses cuentan con servicio de BlackBerry, otorgamos 300 mil nuevas líneas de celular, y para finales de este año esperamos contar con las líneas de tercera generación (3G)”, explicó Blanco.

Yessenia Garita
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