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Iberoamérica exigirá cambios en reunión del G-20

España se esforzó en buscar apoyo para lograr su presencia en la cumbre de Washington

San Salvador
EFE

Los países iberoamericanos quieren “cambios profundos” del sistema financiero internacional y han encomendado a los de la zona que estarán presentes en la cumbre del 15 de noviembre en Washington que defiendan en su nombre esa postura conjunta, que reclama la reforma de las instituciones actuales.
“Hay un consenso de que Iberoamérica hable con una sola voz” en las reuniones internacionales que van a abordar la reforma del sistema, anunció el presidente de El Salvador, Elías Antonio Saca, al presentar las conclusiones de la XVIII Cumbre Iberoamericana que tras tres días de reuniones finalizó el viernes.
Dada la trascendencia de esa cita algunos mandatarios, como el primer ministro Portugués, José Sócrates, o la chilena, Michelle Bachelet, defendieron que en la misma esté presente España, por el peso de la economía española en el mundo.
“Si España no está presente, todo empezará mal”, declaró Sócrates en la conferencia de prensa de clausura de la cumbre.
Ese apoyo se sumó el viernes a los expresados en San Salvador por los jefes de Estado de México, Felipe Calderón, y Argentina, Cristina Kirchner, invitados a la cita financiera al formar parte del Grupo de los Veinte (G-20), que integran los siete países más ricos y los principales emergentes.
Brasil, que preside ese grupo, dio a entender asimismo su apoyo.
Pese al consenso general de “hablar con una sola voz”, de la necesidad de acometer “cambios profundos” y de evitar que la crisis golpee a los más pobres, en los debates celebrados en San Salvador quedó patente la existencia de dos sensibilidades enfrentadas a la hora de valorar la solución a la crisis: por un lado los países como Bolivia, Venezuela, Cuba y Nicaragua, que creen que la crisis es el fracaso del capitalismo y no hay que rescatarlo sino buscar otro modelo, y los que defienden una reforma del sistema.
Para José Luis Rodríguez Zapatero, jefe del Gobierno español, “se puede discutir el grado de reforma o integración del sistema financiero internacional, pero hay que partir de lo que tenemos” porque sería muy delicado intentar algo nuevo.
También sostuvo que en las discusiones de San Salvador más que una crítica al capitalismo “básicamente ha habido una critica al neoliberalismo”, a la absoluta desregulación y al total olvido del papel del estado.
Sócrates, que será el anfitrión de la próxima Cumbre Iberoamericana y que gobierna un país miembro de la Unión Europea, sostuvo que se necesita “un nuevo orden internacional”, que no debe ser el de finales de los años 40 cuando se crearon las actuales instituciones financieras, como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).
“Muchas de esas instituciones no tienen credibilidad”, afirmó el primer ministro portugués, que sostuvo que la “reunión de Washington es de la mayor importancia y lo que tenemos que decirle al mundo es que las cosas no van a quedar como estaban”.
Para Bachelet, es vital evitar un fuerte impacto de la crisis financiera sobre “la economía real” que redunde en un “desplome social” y en una falta de liquidez de las empresas, sobre todo las pequeñas y medianas empresas, que no puedan conseguir créditos para sus inversiones.
La cumbre tuvo tres invitados especiales en su clausura con la presencia de la cantante colombiana Shakira, el español Alejandro Sanz y el vocalista del grupo mexicano Maná, Fehr Olvera, que pidieron a los mandatarios medidas para ayudar a los niños latinoamericanos a salir de la pobreza y la marginación y presentaron un plan de su Fundación ALAS dirigido a ese fin.





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