¡Hundila, Griffin!
Blake Griffin en una de las especialidades de la casa, la clavada. NOAH GRAHAM-AFP/LA REPÚBLICA
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¡Hundila, Griffin!

El jugador de los Clippers disfruta de su mejor temporada

Si se trata de espectáculo, si se trata de levantar al público de sus asientos, es un apartado que esta temporada se lo están llevando los Clippers.
Mucho de ello se debe a que la NBA disfruta este año del nacimiento de una nueva superestrella, Blake Griffin.

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Y está bien, ya Griffin era conocido, tanto que ganó el concurso de volcadas en 2011, pero ese chico atlético que se dedicaba únicamente a hundir balones bajo el aro, hoy en día es un jugador más completo.
Su especialidad no cambia, sus volcadas siguen siendo el menú de su casa, sin embargo aumentó su afinidad con los rebotes y además se ha convertido en todo un pasador letal desde el poste bajo.
Jamal Crawford, uno de sus principales compañeros en las volcadas, lo ve todavía dando pasos más gigantescos en busca de crecer.
“Es increíble si miras lo eficiente que es en todo. Está haciendo de todo, encontrando gente (desmarcada). Siempre hace la jugada correcta y sigue bajando rebotes. Se está convirtiendo en un gran jugador todoterreno”, afirmó Crawford, uno de los principales artífices para que el delantero angelino se luzca bajo el aro.
Sus compañeros saben que si logran aprovechar los espacios que Griffin genera, el equipo puede convertirse en una máquina imparable en la ofensiva.
“Blake es capaz de hacer eso todas las noches porque atrae una doble marcación en cada partido. Es solo cuestión de que nosotros metamos los tiros”, comentó Chris Paul, quien fue el Jugador Más Valioso del Juego de las Estrellas este año.
Blake hace a un lado su buen momento y le da más prioridad  a sumar como equipo. 
“Pasar la bola es algo importante para mí”, aseguró. “Anotar y bajar rebotes son parte de mi juego pero poder generar ofensiva de esa manera me importa”.
Para lo que resta de la temporada y ya en playoffs, la tarea de estos Clippers será mejorar la defensa del perímetro y los tiros desde la línea de tres puntos, todo un dolor de cabeza.
Mientras esto pasa, ya sea en el Staples Center o donde llegue el conjunto angelino, el público a coro gritará el momento de magia en que Griffin volará por todo lo alto y hará ese hundimiento que solo podrá generar una reacción: aplausos.

Consulta: Espndeporte.com

Dinia Vargas
[email protected]

 

 

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