Hoteles combaten Airbnb sumándose a su catálogo
Airbnb, sitio estadounidense para rentar alojamientos, tiene presencia en 190 países y en más de 34 mil ciudades alrededor del mundo. Shutterstock/La República
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Los anfitriones de hoteles pequeños, cabinas y lodges enfrentan la competencia de alojamientos disponibles en Airbnb utilizando esta y otras plataformas para rentar sus cuartos por separado.
Airbnb es una página que permite alquilar habitaciones, casas u otro tipo de alojamiento a cambio de una pequeña comisión que pagan los anfitriones. Se le conoce como el “Uber” de los hoteles.

La estrategia de los pequeños empresarios hoteleros, que ven el sitio como un jugador más del mercado, es precisamente aprovechar la plataforma para rentar sus habitaciones, eso sí, por separado.
Esto lo hacen porque el portal establece limitaciones de espacio sobre lo que se puede alquilar, y las únicas opciones son casa, habitación privada o habitación compartida.
“Yo tengo suites dobles, penthouses y habitaciones frente a la piscina, que coloco a distintos precios, en anuncios diferentes”, dijo Bárbara Carr, copropietaria de Fuego Lodge, en Cóbano, Puntarenas.
Así también lo hace El Salto Ecolodge, ubicado en Paraíso de Cartago, que ofrece sus habitaciones por piso y una pequeña descripción de sus actividades, como rafting y paseos a caballo.
En Airbnb ofrecen los mismos precios que en sus páginas web, a pesar de que el portal les cobra una comisión.
Hay otras plataformas que también utilizan, como Flipkey, de Tripadvisor, que cobra al usuario por la inscripción de su propiedad.
Aunque hay varios alojamientos de no más de 30 habitaciones que usan Airbnb, estos son minoría, ya que existe desinformación al respecto y la mayoría de anfitriones buscan alquilar casas, cuartos, cabañas o apartamentos para que la gente se hospede en vacaciones.
Este segmento competidor ha afectado las estadías en hoteles, de acuerdo con Gustavo Araya, presidente de la Cámara Costarricense de Hoteles.

“La ocupación hotelera no ha aumentado en la misma proporción que el número de turistas. Es obvio que el visitante está usando estos servicios”, agregó el jerarca, en relación a la página.
Para el gremio, los que alquilan a través de este sitio deberían contar con patente comercial, inscripción en tributación del pago de impuesto de ventas y renta, así como permiso sanitario.
En nuestro país no se cobra ningún tipo de impuesto a los arrendatarios de Airbnb, a pesar de que los hoteleros lo solicitaron desde hace dos años a Hacienda.
Incluso, Airbnb cobra un impuesto sobre el valor añadido en sus tarifas en la Unión Europea, Suiza, Noruega, Islandia y Sudáfrica, lo que encarece el servicio y equilibra los precios del mercado.
La empresa cuenta actualmente con 7 mil alojamientos en nuestro país, un crecimiento del 27% respecto a setiembre del año anterior, según cifras de la compañía.
“El rápido crecimiento que hemos visto en todo el mundo y experimentado en América Latina vuelve a confirmar esta idea de que la industria de viajes necesitaba ser revitalizada y la gente quiere experiencias de viaje auténticas”, declaró Stephanie Ruiz, encargada de Comunicación para América Latina de Airbnb.
Airbnb tiene presencia en 190 países y más de 34 mil ciudades alrededor del mundo.



 

 

 

 


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