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Honduras despachó a España
Catrachos dan gran sorpresa en el fútbol de las olimpiadas

El fútbol de la Confederación Norte, Centroamericana y del Caribe de Fútbol, específicamente el área centroamericana, tuvo ayer en Londres una jornada de fiesta, cuando su representante, Honduras, mandó a casa al seleccionado de España, favorito junto a Brasil a dejarse la presea dorada.
Con dos derrotas sucesivas —cayó con Japón 1-0 en la primera fecha y sin marcar un solo gol—, la Furia Roja regresa a casa ante los ojos estupefactos de analistas y expertos.
Un gol tempranero de Jerry Bengston en el minuto 7 y grandes acciones del portero catracho, José Mendoza, le bastaron a Honduras para marcar el fracaso olímpico de “la Rojita”, que dio al fútbol español el mayor disgusto de las últimas décadas
Además del encuentro, España llegó a perder las formas y los continuos conatos entre los jugadores de ambos equipos y las sucesivas protestas al árbitro hicieron que al final, y después de animar a España durante buena parte del choque, el público del St James' Park se decantase finalmente por Honduras.
El equipo español pagó caro el tempranero gol de Bengtson, una jugada por la izquierda del ataque catracho que derivó en un remate de cabeza del ariete rival con Jordi Alba, al que le sacó un palmo de estatura.
Y lo que le hundió posteriormente al conjunto español fue su falta de definición frente a Mendoza en las numerosas ocasiones de las que dispuso. Mata intentó el empate en dos oportunidades con sendos disparos desde la frontal, en los minutos 37 y 46, que se le marcharon fuera por poco junto al palo derecho de Mendoza.
Las sucesivas entradas al terreno de juego de Herrera y Rodrigo le surtieron efecto a España y dos jugadas de Adrián a los diez minutos en el área rival dieron paso al abordaje español, que gozó hasta de cinco oportunidades claras de gol.
Dos ocasiones de Rodrigo, una de ellas un cabezazo claro al larguero, dieron paso al desenfrenado ataque final de la 'Rojita', que no dio sus frutos. Y, lo que es peor, dejó un reguero de malos modales que decantó las simpatías del estadio hacia Honduras.

Gaetano Pandolfo
[email protected] y EFE


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