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Sábado 15 Octubre, 2011


En dos salas contiguas de San José, se exhiben películas sobre dos países vecinos con un pasado común, tan cercanos pero tan lejos, con historias y problemas diferentes

Historias cercanas

No es común encontrarse en dos salas de cine contiguas en San José dos extraordinarias obras cinematográficas sobre nuestra región, cultivadas de elogios y admiración por la audiencia y los eruditos en la materia. Una nos entrega las preocupaciones de un costarricense de clase media baja y su familia y la otra nos brinda, en formato documental, una versión sobre un hecho histórico del amplio libro de lamentables acontecimientos en la sufrida Nicaragua.
El Regreso. Ganadora a la mejor película extranjera del Festival Internacional Latino de Nueva York, entre otros galardones, dirigida por el cineasta tico Hernán Jiménez, relata las vivencias de un costarricense que al regresar a su país, luego de ocho años de ausencia, se enfrenta a los problemas diarios que vive el ciudadano común: desintegración familiar, inseguridad de un país bajo rejas, presas y huecos en las calles, y la infaltable burocracia a la que esta generación ya se acostumbró o se “domesticó”. Esta película se ha convertido en todo un fenómeno a nivel nacional al llevar a más de cien mil personas a sus presentaciones.
El Ultimo Capítulo Goodbye Nicaragua. Ganadora del DocsBarcelona International Film Festival, mejor documental en los festivales fílmicos de Sevilla 2010 y Dinamarca 2011. Es la versión de su director Peter Torbiornsson, periodista sobreviviente del atentado del 20 de mayo de 1984 en La Penca, zona fronteriza entre Nicaragua y Costa Rica. Cuenta la frustración de un periodista y los sobrevivientes al atentado dirigido contra Edén Pastora en aquellos días que prometió la lucha armada contra el gobierno de Daniel Ortega, su antiguo enemigo. El director denuncia los hechos mediante un amplio número de testimonios que pretenden ratificar “lo que ya todos saben pero nadie dice” en cuanto a la presunta participación intelectual del más alto rango del Gobierno sandinista, en un crimen de lesa humanidad, considerado uno de los peores actos terroristas contra periodistas en la historia de Centroamérica, en el que perdieron la vida tres periodistas, un rebelde y más de 15 personas resultaron heridas de forma física y marcadas moralmente de por vida. Más allá de las versiones y dudas sobre este acto y la colaboración brindada por el periodista Torbiornsson al autor material del hecho, un terrorista argentino disfrazado de periodista sueco, la obra resalta la comisión de un crimen deplorable en un país donde la regla es la impunidad, la compra de conciencias, donde es mejor olvidar los delitos en lugar de enfrentarlos o denunciarlos, y mientras la gran mayoría de su población hace lo imposible para solo sobrevivir día a día, la elite política disfruta ad-perpetuam de las mieles del poder.
Ahí en dos salas contiguas de San José, se exhiben películas sobre dos países vecinos con un pasado común, tan cercanos pero tan lejos, con historias y problemas diferentes, separados por una frontera y un río, testigo silencioso de lo que ocurre a su paso a cada lado de sus márgenes.

Carlos Ayón Lacayo
Abogado
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