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Lunes 20 Marzo, 2017

Desde que reapareció en el Deportivo Saprissa, Heiner Mora demostró que la calidad de su fútbol estaba intacta; las lesiones han cortado la trayectoria de este excelente defensa y aquel triste episodio de caer lesionado en los días previos al arranque del Mundial en Brasil, lo sacó de la nómina oficial, en su lugar acudió de emergente Dave Myrie, pero el grupo quiso que Mora formara parte de la delegación que luego sorprendería al planeta fútbol.

Cuando escribo de Heiner Mora me encanta echarme carbón, porque me fue suficiente verlo jugar un par de partidos como defensa derecho del Santos de Guápiles, para admirar su clase y externarlo en un par de ocasiones en nuestro espacio: “Así los Vimos”.

Este muchacho es un señor defensa y son las lesiones las que no lo han dejado estar en paz, incluso para lucirse y afianzarse en el fútbol extranjero.

Hoy en día, Heiner Mora regresa como un toro miura; se uniforma de morado, se mete al terreno de juego y mete pata y corre como un chiquillo que jamás ha estado lesionado. Juega concentrado, no discute, no pelea y así se convirtió en un baluarte de la retaguardia menos vencida del campeonato.

Es más, es tan espectacular el fútbol de Heiner Mora, que él solito, ha hecho olvidar a Hanzell Arauz, Adolfo Machado, Francisco Calvo y Josep Mora, pues Carlos Watson lo ubica en cualquier puesto de la zona defensiva, y el hoy seleccionado nacional se luce, cumple y entierra la memoria del ausente.

Sobra decir entonces que Óscar Ramírez al citar a Heiner, ficha a un defensa polifuncional, valor agregado a una zona de retaguardia en la que no faltó ninguno de los habituales: Cristian Gamboa, Óscar Duarte, Kendall Waston, Pipo González, Johnny Acosta, Michael Umaña, Francisco Calvo, Ronald Matarrita y Bryan Oviedo, muralla de altos quilates, educada por Jorge Luis Pinto y moldeaba por Óscar Ramírez, que juega sincronizada y de memoria, desde luego que con altibajos y partidos fatales.

Keylor Navas, Patrick Pemberton y Danny Carvajal son los porteros; la poblada defensa va completa, más cuatro volantes centrales: Celso, Azofeifa, Guzmán y Tejeda, además de Ulises Segura, un rostro nuevo de la formación.

El aporte de Heiner Mora será vital; un acierto del cuerpo técnico su llamado a filas.