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“He sido un idiota”
Tiger Woods rompió el silencio, pidió disculpas, habló de terapia y no aceptó preguntas

Luis Rojas y EFE
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Con un breve discurso de 15 minutos el número uno del golf mundial, Tiger Woods, se puso el viernes el conocido traje del “pobrecito” para aparecer ante la televisión de Estados Unidos y del mundo y pedir disculpas por su “adicción” al sexo.
En un ambiente controlado, sin periodistas, solo frente a un grupo de familiares y amigos, Woods encontró el valor para decir que se equivocó, que fue un “idiota”, que sus actos fueron “irresponsables” y que lamentaba terriblemente su comportamiento.
Sobre su futuro, el jugador solo dejó claras dos cosas; que seguirá con la terapia y que no sabe cuándo volverá a jugar golf, aunque dejó abierta una pequeña puerta de que su retorno a los campos podría darse este mismo año.
Woods, quien tenía tres meses de no aparecer en público, se disculpó por todo, de sus amoríos antes y después de su matrimonio con la sueca Eli Nordegren y señaló la declaración como un primer paso para curar la credibilidad pública perdida.
El acto fue señalado por algunos como una maniobra de relaciones públicas, y por otros como un sincero arrepentimiento del golfista, pero lo cierto es que el monólogo de Woods transcurrió en un ambiente frío, que tuvo al final un toque de verano, cuando el jugador se fundió en un abrazo con su madre.
La posibilidad de que Woods pueda rehacer su vida junto a la sueca, quedó igual que antes de su extraña conferencia de prensa, con comunicación en un solo sentido. Eso sí, Tiger fue enfático al solicitar a los medios de comunicación que no persigan a sus hijos y esposa porque él es el único responsable de sus actos.
“Dejen a mi esposa y a mis hijos en paz”, exclamó antes de desbordarse en elogios hacia Nordegren y de decir que su esposa y él han comenzado el proceso de analizar el daño producido por su comportamiento.
“Tal como Elin me ha dicho, mi verdadera disculpa a ella no será en forma de palabras, sino en función de mi comportamiento futuro. Tenemos mucho de que hablar, pero lo que tengamos que decirnos quedará entre los dos”, afirmó.
Woods aseguró que seguirá con el tratamiento y terapia a su adicción al sexo que comenzó hace un mes y medio para mirar en su interior “y en su vida espiritual”.
Entre líneas Woods evidenció su deseo de retornar al golf pero parece que mientras camine por arenas movedizas eso le será muy difícil al hombre que sin jugar, todavía sigue siendo en número uno y el deportista mejor pagado del mundo.
“Pido a la gente que ha confiado en mí que abran un espacio de su corazón para creer nuevamente en mí”; con estas palabras, Woods empezó a buscar un terreno firme donde apoyarse para seguir transitando el escabroso sendero que él espera lo lleve a encontrar algo que dejó perdido: su vida.
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