¡Hay que hidratarse!
Gabriela Traña presentó los resultados de su investigación sobre la Tasa de Deshidratación en Atletas de Alto Rendimiento.
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¡Hay que hidratarse!

Gabriela Traña presentó el estudio sobre los atletas de alto rendimiento

Diez deportistas nacionales sirvieron para que la atleta nacional, campeona centroamericana de la maratón, Gabriela Traña, realizará una investigación llamada Tasa de Deshidratación en Atletas de Alto Rendimiento, 2012.
Las figuras del ciclismo Federico Ramírez, José Adrián Bonilla, Adriana Rojas, los pilotos Emilio y Roy Valverde, Iván Sala, Alejandro Gómez y Bernal Valverde, entre otros, permitieron, con un estudio de un año, determinar la tasa de deshidratación de atletas de alto rendimiento.
El objetivo era proporcionales esquemas específicos de hidratación según sus características personales y condiciones ambientales en las que realizan el ejercicio, para mejorar su rendimiento.
Durante los eventos deportivos de 2012 se realizaron las mediciones de peso antes y después de su participación en entrenamientos y competencias. Asimismo mediante observación y pesaje directo se registró el consumo de alimentos y bebidas realizado durante la práctica deportiva de cada uno de los deportistas.
Entre las principales manifestaciones físicas que se presentan debido a procesos iniciales de deshidratación se encuentran el enrojecimiento de la piel, sed excesiva, fatiga, falta de concentración, dolor de cabeza, escalofríos, náuseas, mareos, vómito, calambres musculares, convulsiones y hasta la muerte.
De acuerdo con el Colegio Americano de Medicina Deportiva la tasa de deshidratación según deporte y condiciones ambientales puede tener un rango de 0,3 litros hasta 2,4 litros. Los atletas evaluados por su parte presentaron valores entre 0,5 litros hasta 1,2 litros en competencias y de 0,3 litros a 0,5 litros en entrenamientos, encontrándose el 100% dentro del rango normal de deshidratación en este sentido. Fueron mayores las pérdidas de peso en sesiones de competencia que en los entrenamientos.
Por otra parte se establece que la deshidratación de un atleta nunca debe superar el 2% de su peso corporal. La población evaluada presentó valores del 0,4% al 1% en sesiones de entrenamiento mientras que en competencia presentó valores desde un 0,7% hasta un 1,8%, lo que indica que se debe mejorar el consumo de líquidos en aquellos atletas que se ubicaron con valores superiores al 1% donde ya inician algunos de los síntomas de la deshidratación y sus consecuentes efectos negativos en el rendimiento y la salud.
Según las mediciones realizadas se encontró que los deportistas requieren ingestas de entre 1,2 litros y 4,7 litros por hora, en especial en días donde la temperatura y la humedad aumentan y la velocidad del viento disminuye. Sin embargo, el consumo voluntario de los atletas en competencia siempre fue inferior a las necesidades reales en el 80% de los casos.

Cristian Williams
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