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Hay que copiar lo bueno

Ejemplo cubano, mejor espejo de cómo hacer las cosas bien

Luis F. Rojas
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Los fracasos del deporte costarricense no son un problema con solución a corto plazo y requieren de una profunda cirugía en la organización.
Los problemas de nuestro deporte provienen desde las bases, ante la carencia de un sistema eficaz que primero detecte talentos y luego los incentive, pero muchos de estos claudican sin siquiera haber empezado.
Cuba es un buen espejo para tratar de adaptar ciertas políticas a nuestra realidad, dándole al deporte el lugar que se merece con un estatus de prioridad y no de sobrante, como es aquí en la actualidad.
Tres entrenadores cubanos de diferentes disciplinas, quienes radican desde hace muchos años en Costa Rica, brindaron a LA REPUBLICA sus impresiones sobre cómo se desarrolla el deporte en la isla… y les sugerimos una odiosa tarea: compararnos.
La esencia del éxito del mejor país latinoamericano en Olimpiadas tiene su base en el proceso de iniciación, según coincidieron Alexis Laurencio, técnico de la Asociación de Natación de Belén; Alberto Travieso, técnico del voleibol y Carlos Carbonell, instructor de gimnasia.
Desarrollar el deporte desde la primaria es clave, y a la vez cumple un papel social alejando a la niñez de muchos males y del ocio que producen los juegos electrónicos y la televisión.
No obstante, “por ahí empezamos mal ya que hay un gran faltante de profesionales de Educación Física en las escuelas públicas”, acepta el mismo viceministro de Salud costarricense, Osvaldo Pandolfo, encargado del área deportiva, quien añade: “pero lo estamos tratando de remediar”.
Carbonell, que integra la nueva comisión de alto rendimiento, nombrada por Pandolfo para mejorar el nivel del deporte en nuestro país, asegura que en Cuba la Educación Física, desde los primeros años de estudio, es una asignatura obligatoria para todos los estudiantes, y eso le permite a los profesionales a cargo ir detectando a los alumnos más aventajados.
Esos niños sobresalientes son enviados a las Escuelas de Iniciación Deportiva (EIDE) y ubicados en la disciplina donde científicamente se determinó rendirán mejor y desde muy temprano se les depuran las técnicas.
Laurencio afirma que a diferencia de lo que sucede en Costa Rica, “allá a los niños sus profesores no los ponen a ‘mejenguear’ en las clases de actividad física, sino que le desarrollan sus aptitudes para el deporte”.
Travieso expresó que en el caso del voleibol, por ejemplo, en el EIDE se determina a los niños con características para practicar esta disciplina mediante pruebas antropométricas, mediciones de grasas, extremidades, estatura, crecimiento futuro, etc.
Las escuelas de iniciación participan todos los años en los Juegos Nacionales, que es donde se exhiben los atletas para ser evaluados por los expertos que tienen las federaciones, quienes se encargan de reclutar a los mejores talentos e insertarlos en centros de alto rendimiento.
Laurencio asegura que en este proceso jamás se descuida la educación. “El estudiante que está en un centro deportivo asiste a un determinado número de clases, que es en menor cantidad que en uno normal, pero las materias básicas no las pierde, las lleva obligatoriamente y cuando sale del país por periodos largos a competir lleva un tutor con él”, afirmó este entrenador de natación que perteneció a la selección cubana por casi una década y que llegó a nuestro país en 1996.
Los mejores atletas de los centros deportivos llegan a integrar las selecciones nacionales y además reciben un dinero equivalente a un salario; este es mayor si el atleta es casado y tiene hijos. Todo eso es parte de la inversión que el Estado hace en el deporte.
Eso sí, cuando los atletas participan y ganan en deportes donde hay una remuneración económica, o luego de retirarse imparten charlas a nivel internacional, el dinero percibido es devuelto al Estado, porque hay que recordar que en Cuba todos los deportistas son de carácter amateur.
Según Travieso, como lo educacional siempre va ligado a lo deportivo, el atleta recibe enseñanza universitaria, y mientras tanto, existe una plaza en un centro de trabajo esperando por él para cuando se gradúe y principalmente cuando finalice su carrera como deportista, con lo que se completa el círculo para garantizar su futuro como persona.
Para Carbonell, quien llegó al país hace 14 años, está claro que un buen principio es que el Estado, al igual que en Cuba, apoye en un 100% la cultura física a todos los niveles. “Eso es una buena inversión porque el alto rendimiento se autofinancia. Los deportistas luego imparten cursos de alto nivel y todo eso colabora para que el sistema se mantenga”.


¿Y el Gobierno?


• El viceministro encargado de Deportes, Osvaldo Pandolfo, acepta las críticas, pero asegura que el actual Gobierno quiere enderezar el camino y está trabajando en áreas prioritarias, enfocado en dos programas: Juegos Estudiantiles y Juegos Nacionales.
• “No podemos tirar la toalla. La inversión estatal está enfocada a esos dos programas como un inicio para ir mejorando las cosas y en la comisión de alto rendimiento que formamos y que está trabajando muy bien; nuestras esperanzas están puestas en eso”.



Opinión cubana
¿Qué encontraron estos entrenadores al llegar al país?

Alexis Laurencio
Técnico de natación
“Se me paró el pelo cuando vi todo lo que tenían que invertir los padres de familia para que sus hijos representaran a su país en eventos internacionales. Independientemente de que un sistema sea diferente a otro, lo que debe de existir es voluntad política como ya está sucediendo en el resto de Centroamérica, donde han abierto los ojos para darle al deporte el lugar que se merece”.

Alberto Travieso
Entrenador de voleibol
“Lo primero que observé fue un sistema organizativo muy incompleto y si no hay apoyo de los gobiernos es muy difícil obtener resultados deportivos internacionales. “En un país como este el Estado no puede mantener solo el deporte y requiere del aporte de la empresa privada; una forma de captar sería tomar un porcentaje de lo que ellas pagan al gobierno por concepto de tributación y así cooperar en la formación del atleta”.

Carlos Carbonell
Instructor de gimnasia
“Cuando llegué encontré un programa de gimnasia que no estaba consolidado, no tenia dirección y no había suficientes profesores. Si quieres masificar tienes que formar buenos entrenadores y para ello se requiere mucha capacitación. Se puede empezar a trabajar con un semillero, pero si no se estimula a los atletas, se pierden en el camino; hace falta un programa a nivel nacional que garantice el apoyo y la continuidad de los talentos que surgen en el proceso”.


Educación
Los Centros de Alto Rendimiento cubanos tienen toda la estructura para que los atletas se desarrollen en lo deportivo, pero también en lo educacional, “obligación que nunca pueden dejar de lado”, explicó el entrenador Alexis Laurencio.

Cuba
Por ejemplo, en el Centro de Alto Rendimiento Marcelo Salado, durante las primeras ocho semanas del periodo lectivo los alumnos reciben clases de 7 a.m. a 4 p.m.
Luego de dicho lapso, van de 7 a 9 a.m. al primer entrenamiento, de 9:30 a.m. a 12:30 p.m. a clases, y el segundo entrenamiento es de 3 a 6 p.m..

Costa Rica
En nuestro país los alumnos deben presentarse a entrenar a las 4 a.m. para ir a clases a las 7 a.m., salen como a las 2 p.m. y de ahí e nuevo a entrenar, lo que resulta muy cansado y desestimulante, máxime que a cambio no reciben nada por ese sacrificio. En Cuba a los atletas les dan el desayuno, merienda, almuerzo y cena, y además tienen garantizada la medicina deportiva, terapia física y psicológica.


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