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Las soluciones son muy claras. No hay secretos. Es la voluntad política, al igual que en gobiernos anteriores, lo que falta


Hay que cobrar bien los impuestos

El anuncio del pago del aguinaldo en los primeros días de diciembre, inevitablemente, obliga a volver sobre el tema de que en Costa Rica los gobiernos, desde hace años, vienen gastando más de lo que tienen, sin poner solución a esa insostenible situación.
Hoy es Laura Chinchilla quien se ve agobiada por la situación, junto a su Ministro de Hacienda, pero los gobiernos anteriores se encargaron de dejar que el desfase entre ingresos y egresos adquiriera las características que tienen hoy.
Es esta una condición que debió evitarse. ¿Cómo? Al respecto puede haber variadas opiniones pero algo es innegable: Los contribuyentes ven la realidad y esta deja mucho que desear.
Si por el contrario, se hubiera visto un buen uso de los dineros públicos, si en nuestras instituciones reinara la eficiencia en vez de obesas planillas alimentadas probablemente por un clientelismo político que por su naturaleza inhibe pedir la debida rendición de cuentas, si los servicios en las dependencias públicas fueran de buena calidad, es probable que quienes pagan impuestos estuvieran dispuestos a pagar un poco más.
Pero sabemos que la realidad es muy otra. Corresponde por eso ahora a la actual administración y a la que le siga, enderezar lo que está mal, hasta generar la confianza necesaria para poder pedir más impuestos, si ese fuera el caso.
El otro renglón, sin cuya importante mejoría no se podrá convencer al contribuyente de pagar más, es la deficiente recaudación. Si esto se hubiera corregido probablemente no se requerirían más impuestos.
Nuestras aduanas deben dejar de lucir la porosidad actual. Los costarricenses tienen muy clara la enorme fuga de dinero del fisco que se produce en esas instancias y no ha existido hasta la fecha ni en los gobiernos anteriores ni en el actual, la voluntad política para poner en marcha acciones que demuestren con los hechos, no con palabras, que se está parando el contrabando.
La evasión y la elusión actuales también deberán cambiar para que el resto de los contribuyentes, que pagan puntualmente sus impuestos y tributos, se convenzan de la necesidad de pagar más para equilibrar los ingresos y gastos.
Las soluciones son muy claras. No hay secretos. Es la voluntad política, al igual que en gobiernos anteriores, lo que falta.

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