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En Costa Rica se sabe cuáles son los riesgos a que está expuesta la población, especialmente en ciertos lugares de mayor vulnerabilidad, incluidos los puentes


Hay cosas que no pueden esperar

El inicio en el país de la temporada seca, que llamamos verano aunque no tenga relación con mucha variación en las temperaturas sino con el hecho de que deja de llover, coincidirá esta vez con una campaña política electoral. No obstante, hay cosas que no pueden esperar.
Si bien los partidos políticos están centrando todos sus esfuerzos en ganar las elecciones y el Gobierno por su parte ya va de salida, hay temas de suma importancia sobre los que se debe trabajar sin bajar la guardia por ningún motivo.
En condiciones como esta no se suele iniciar proyectos, sino más bien finiquitar, dejar inaugurados, aquellos que se hayan podido concluir, aunque muchos quedarán solo iniciados y a merced de la voluntad del nuevo Gobierno.
Sin embargo, la estación seca es la que debe ser muy bien aprovechada para realizar revisiones y trabajos tanto a nivel de gobiernos locales como del Gobierno central, para evitar los ya tradicionales derrumbes, inundaciones, puentes en peligro y otros males que cada invierno nos afectan por falta de previsión en muchos casos.
¿Qué se está haciendo al respecto? ¿Qué se logrará prevenir antes del inicio de la nueva temporada de lluvias que ahora viene potenciada por fenómenos originados por el cambio climático?
No escuchamos a nadie hablando sobre esto hoy. Sin embargo, sí se escucharán quizás los lamentos si las cosas no se hacen a tiempo, y será al gobierno entrante a quien le toque cargar con el problema.
¿Seguiremos los costarricenses con dichos problemas, conocidos pero sin atención oportuna? ¿Qué propone el actual Gobierno hasta mayo, periodo en que le resta estar al frente de la administración?
La frase “es mejor prevenir que curar” puede ser muy vieja y usada, pero sigue teniendo el mismo valor de siempre.
En los países con inviernos de bajas temperaturas y nieve, suelen ocurrir pérdidas materiales y humanas aun si se conoce el peligro de padecerlas y en muchos casos aunque se prevenga.
En Costa Rica se sabe cuáles son los riesgos a que está expuesta la población, especialmente en ciertos lugares de mayor vulnerabilidad, incluidos los puentes.
Es importante que ahora, a pesar de la Navidad, el Año Nuevo, las vacaciones y las elecciones, sepamos qué se ha planeado hacer para prevención de desastres por factores climáticos, quién llevará a cabo las inspecciones y los trabajos en cada zona antes del inicio de las lluvias y con qué presupuesto. Así lo exige no solo el peligro de derrumbes sino la grave situación de los puentes del país.
 

 



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