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Jueves 31 Julio, 2014

A Hamas no le importa en absoluto la población civil de Gaza. Sus cohetes, misiles, morteros, fusiles y túneles terroristas son más valiosos que las vidas de su gente


Hamas es el problema

Hamas no es una entidad política legítima, ni su dominio sobre Gaza es legal. Se trata de una organización terrorista, reconocida como tal por EE.UU., la Unión Europea, Egipto, Australia, Canadá y otras naciones.
Las capacidades militares de esta organización se estiman en unos 20 mil terroristas fuertemente armados, miles de cohetes , misiles y morteros dirigidos a Israel, decenas de túneles de ataque que llevan a territorio israelí y una extensa infraestructura terrorista apoyada por Irán.


Sin embargo, el principal activo de Hamas es su control de hierro sobre la Franja de Gaza. Con los métodos de la delincuencia organizada, ha subordinado por completo la economía de Gaza a sus necesidades por medio de extorsión, intimidación y otros medios violentos.
La gestión de Hamas en la Franja de Gaza se basa en el supuesto demostrado que Israel y la comunidad internacional se harán cargo de las necesidades básicas de la población, lo que permite a Hamas desviar la gran mayoría de sus recursos a la adquisición de armas y la construcción de su infraestructura terrorista, principalmente escondidos bajo tierra, a expensas de un desarrollo sostenible de la tierra y el bienestar de los habitantes de Gaza.
El mal uso de miles de toneladas de cemento para la construcción de túneles terroristas, con el único fin de perpetrar ataques a gran escala contra la población civil israelí, es uno de los ejemplos más flagrantes de la corrupción de Hamas.
Desde 2005 Israel entregó las llaves al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas de este territorio. Renunciamos a cualquier reclamo territorial en la Franja de Gaza. El deseo de Israel, y el sueño de la comunidad internacional, era ver a los palestinos finalmente asumir la responsabilidad de su propio destino y mostrar al mundo su capacidad para gestionar con éxito su territorio, prosperar económicamente y establecer relaciones pacíficas con sus vecinos israelíes.
Dos años después, en el verano de 2007, Hamas derrocó violentamente a la Autoridad Palestina en Gaza, asesinando y expulsando a los hombres del presidente de la ANP Mahmoud Abbas.
Desde entonces, Hamas ha establecido un régimen extremista e islamista altamente opresivo sobre la Franja de Gaza, prohibió la libertad de expresión, lo que limita los derechos de la mujer y expulsó a los cristianos. Sigue siendo dedicada a avanzar en su objetivo final, tal como se expresa en su carta: matar judíos y destruir el Estado de Israel.
A Hamas no le importa en absoluto la población civil de Gaza. Sus cohetes, misiles, morteros, fusiles y los túneles terroristas son más valiosos que las vidas de su gente. Sacrificar la vida palestina, incluida la de mujeres y niños inocentes, es el objetivo en los ojos de Hamas que tiene la responsabilidad total y directa de la miseria y el sufrimiento de los palestinos en la Franja de Gaza.
Por todo esto, la única manera verdadera para proteger tanto a Israel y la población de Gaza es la desmilitarización de la Franja de Gaza de acuerdo con los principios establecidos en los acuerdos internos entre Israel y los palestinos. Esto implica la destrucción de los túneles y el desarme de Hamas y los demás grupos terroristas en la zona.

Abraham Haddad
Embajador de Israel en Costa Rica y máster en ciencias políticas y defensa nacional, Universidad de Haifa, Israel