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Medida pretende suavizar golpe económico ocasionado por altos precios del petróleo
Hacienda gravaría carros de lujo

• Aunque el tesoro tiene un superávit de ¢94 mil millones, dinero será para enfrentar situaciones adversas en el segundo semestre

Wilmer Murillo
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Aumentar el impuesto a los vehículos de lujo en un 100% sería una de las opciones para suavizar el golpe a la economía causado por los elevados precios del petróleo, alimentos, la subida del dólar y la desaceleración de la economía de Estados Unidos.
El Ministerio de Hacienda planteará el gravamen ante la Asamblea Legislativa, con la esperanza de incrementar los ingresos por ese rubro hasta unos ¢20 mil millones.
Los dueños de Toyotonas 4X4 deberán pagar impuestos elevados, dijo como ejemplo Guillermo Zúñiga, titular de la cartera, al tiempo que señaló que los carros de lujo también verían incrementado el pago del marchamo en un 100%.
El proyecto que se presentará al Congreso la próxima semana plantea también eliminar el impuesto al diésel y trasladarlo al precio de las gasolinas. Hacienda girará entretanto, cerca de $20 millones a Recope para prevenir una fuerte alza en el precio del diésel que utilizan los autobuses, camiones de carga y agricultores.
A fin de evitar que la clase alta se beneficie del subsidio se propondrá el tributo mencionado.
Costa Rica podría pagar este año una factura petrolera de $2.800 millones, cifra equivalente a un 10% del Producto Interno Bruto.
Con el impuesto a los carros de lujo, Hacienda espera incrementar el superávit financiero que ha ido acumulando y que actualmente es de ¢94 mil millones, para hacer frente a situaciones adversas y de empobrecimiento, en el segundo semestre del año.
Entre los factores adversos, Zúñiga mencionó eventuales aumentos en las tasas de interés, mayores incrementos de las gasolinas y las consecuencias de eventos climáticos, como el sufrido semanas atrás a causa de la tormenta Alma.
El jerarca de Hacienda hizo referencia además a la necesidad de recursos para cubrir el incremento salarial del segundo semestre, los recursos que se deben girar del presupuesto extraordinario para seguridad, los montos para la atención de la emergencia por la tormenta Alma, los recursos para la Refinadora Costarricense de Petróleo, la partida extraordinaria para las municipalidades y los recursos adicionales del presupuesto para financiar el plan nacional de alimento
s.
Asimismo hay pendientes otros gastos adicionales ya presupuestados, de cuyo monto no se ha girado la mayor parte, y los gastos normales del periodo, como los recursos para el programa Avancemos, para el régimen no contributivo, para infraestructura vial, para salarios, para los aguinaldos, el pago de intereses y los recursos para la educación superior.
“No hay la menor duda de que habrá impactos y que habrá desaceleración”, dijo Zúñiga, por lo que alertó sobre la necesidad de estar preparados.
“El superávit acumulado hasta mayo, nos da una gran tranquilidad para enfrentar los fuertes gastos que nos esperan en el segundo semestre del año”, señaló, Zúñiga.
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