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Miércoles 29 Agosto, 2007

Hablando Claro

Vilma Ibarra

Si usted viaja a San Salvador, en la habitación del hotel encontrará a su disposición un teléfono celular (con cobertura asegurada por supuesto) que lo pondrá en comunicación inmediata con el entorno. Cuando vaya a dejar el hotel, en su cuenta aparecerá el monto que tendrá que pagar por sus llamadas.
Cuando viví —tengo que confesar que no sin asombro— esta experiencia inusual para un costarricense hará cosa de ocho años, me dije a mí misma que de seguro sería cuestión de meses para que nuestro país estuviera en las mismas condiciones. Craso error.

En este país curado de espantos, cumpliremos en octubre el primer aniversario de no contar con líneas celulares GSM a disposición de los usuarios. Algo así como un no cumpleaños al mejor estilo de Alicia en el País de las Maravillas. Algo que no es cuento y que para cualquier extranjero que nos visita o para cualquier costarricense que regresa del exterior es motivo de estupor, ajeno a las capacidades de comprensión, aquí resulta tan natural como los aguaceros, las filas para conseguir cita con un especialista en la Caja o un anestesista para una operación, los huecos del paisaje urbano o el mismo hecho de que para obtener un línea de esas —preciadas como el oro— hay que pujar entre miles de conciudadanos haciendo ridículas filas de madrugada frente a establecimientos comerciales… porque el ICE pone a disposición 40 mil líneas que logra quitarles a los morosos para trasladarlas a manos de algunos de los cientos de miles de aspirantes en espera …

Y ahora resulta que de acuerdo con LA REPUBLICA de ayer, la compra de las anheladas nuevas líneas GSM se atrasará aún más de lo previsto porque el ICE “remitió a última hora una documentación adicional al contrato de compra que estaba en estudio de la Contraloría desde el 12 de junio” en virtud de lo cual el ente contralor tendrá tiempo hasta finales de setiembre para pronunciarse, con lo que la empresa adjudicataria a su vez tendría plazo –óigase bien– hasta febrero de 2008 para poner las líneas en el mercado. El ICE, que sigue haciendo gala de un optimismo digno de encomio tanto en telecomunicaciones como en sus planes de abastecimiento eléctrico para el verano, asegura que en contra de esos plazos cumplirá el plan de contar con las famosas líneas en diciembre de modo que los pacientes usuarios se pueden seguir haciendo ilusiones para regalarse el teléfono con el aguinaldo.

Mientras tanto, como nos dijo en días pasados el experto en telecomunicaciones Ricardo Trujillo en LA REPUBLICA, los países centroamericanos con marcos legales de apertura, regulación y competencia, han avanzado notoriamente en expansión y cobertura de los servicios de telefonía móvil.
Y nosotros... ¿Qué estamos esperando? Acaso más debates ideológicos sobre si nos conviene o no la globalización de las comunicaciones…
Que el mundo espere. Y Usted también.