Guanacaste limpio: proyecto en suspenso
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¢320 millones mensuales ahorrarían las municipalidades

Guanacaste limpio: proyecto en suspenso

Rellenos sanitarios se saturarán el próximo año

Los bolsillos de los guanacastecos continuarán siendo afectados por las altas tarifas eléctricas y los crecientes costos del manejo de sus desechos.

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La moratoria impuesta por el Gobierno a la generación de energía a partir de residuos sólidos detiene las aspiraciones de los guanacastecos por dar un mejor manejo a la basura y generar energía más limpia y barata.
El proyecto de Coopeguanacaste, que buscaba convertir en energía la basura de Nicoya, Carrillo y Liberia ha quedado en suspenso, a pesar de que la empresa ya tenía todos los permisos y únicamente esperaba la aprobación de Setena.
El proyecto tiene capacidad para procesar 160 toneladas diarias, con lo cual se generarían 9MW diarios.
La tecnología que consiste en gasificar los residuos a 1.100 grados °C la ofrece The Hoskingson Group, empresa estadounidense, que llegó a Costa Rica hace siete años.
La inversión asciende a $35 millones, pero Coopeguanacaste no les iba a cobrar a las municipalidades por procesar estos desechos.
El único costo con el que correrían las municipalidades es el transporte a la ubicación de la planta en Belén.
Las municipalidades ahorrarían en conjunto cerca de ¢320 millones mensuales, monto que actualmente gastan en manejar sus desechos.
Además con el material residual que queda después del proceso de gasificación se pueden hacer blocks de construcción, los cuales iban a ser donados a las municipalidades.
Los opositores a la generación de energía a partir de desechos argumentan que se deben priorizar otras alternativas como el reciclaje.
Sin embargo, la tecnología propuesta no utilizaría reciclables, estos se entregarían a las municipalidades, indica Miguel Gómez, gerente de Coopeguanacaste.
Las familias que hoy viven de recuperar el reciclaje pueden seguir haciéndolo, pero en mejores condiciones que las actuales.
Con los recursos ahorrados, las municipalidades podrían invertir en programas de separación de residuos que disminuyan los riesgos asociados a esta actividad y mejorar los procesos de recolección.
Actualmente la Municipalidad de Liberia entierra sus desechos en un vertedero, el cual a pesar de su gran impacto ambiental, permite que las tarifas a los usuarios se mantengan bajas.
Sin embargo, el vertedero ya no dará abasto a partir de enero del próximo año, asegura Renán Zamora, coordinador de Desarrollo de la Municipalidad de Liberia.
Por tanto, Liberia tendrá que depositar su basura en el relleno de Miramar lo que representará un costo de ¢21 mil por tonelada más los costos de transporte, monto que se verá reflejado en las tarifas a los usuarios.
Por su parte, Nicoya y Carrillo entregan sus desechos en el relleno sanitario de Santa Cruz, el cual también colapsaría el próximo año.

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Natalia Chaves
[email protected]
@La_Republica



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