Grecia se niega a respetar acreedores
En el referendo convocado ayer, el pueblo de Grecia se opuso rotundamente a las medidas propuestas por los acreedores para salvar la economía de ese país.
Enviar

Grecia se niega a respetar acreedores

El “no” a las propuestas de ajuste se impuso ayer en Grecia, donde más del 60% rechazaba el programa de los acreedores internacionales, según los primeros datos oficiales sobre el referéndum.
De esta forma, el gobierno del primer ministro Alexis Tsipras lograría un respaldo a su postura en las negociaciones con los acreedores, que exigen amplias reformas y recortes para entregar nuevas ayudas.


El gobierno anunció que quería retomar anoche mismo las conversaciones con los acreedores para resolver la crisis de deuda del país, según dijo el portavoz Gabriel Sakellaridis en la televisión.
“El mandato del pueblo es claro” señaló.
Apenas se conocieron los primeros resultados oficiales estallaron los festejos en el centro de campaña del “no”.
La televisión mostró cómo cientos de seguidores del rechazo a los ajustes se congregaron en la plaza que se ubica frente al Parlamento en Atenas para celebrar.
“Esto demuestra que el pueblo griego no puede ser presionado, aterrorizado y amenazado. Gana la democracia”, escribió en Twitter el ministro de Defensa griego, Panos Kammenos, jefe del partido populista de derecha Griegos Independientes (Anel).
En tanto, la participación fue de más del 50%, según indicó el ministro del Interior, Nikos Voutsis. Esto permite que su resultado sea jurídicamente válido.
Casi 10 millones de griegos con derecho a voto estaban llamados a las urnas, después de que Tsipras convocara el referéndum por sorpresa el 27 de junio tras una ruptura de las conversaciones entre Atenas y sus acreedores: la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Si bien el paquete de rescate al que estaban vinculadas las exigencias de los acreedores venció el 30 de junio, el resultado del referéndum es considerado una pieza clave en la decisión sobre cuál será la solución a tomar por Atenas en la crisis de deuda.
Aunque Tsipras ha repetido incesantemente que una victoria del “no” no significa una salida del euro, hay temores de que finalmente ocurra así, aunque la legislación europea no prevé mecanismos para que un país abandone la moneda común.
Los acreedores advirtieron que una victoria del “no” podría complicar aún más la situación de Grecia. El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, dijo el viernes que la posición de Grecia en las negociaciones se “debilitaría dramáticamente” en ese caso.
En cambio, el primer ministro griego consideró que el rechazo al plan de ajuste fortalecería la posición negociadora de su país.
El referéndum también era visto como un voto de confianza para el gobierno de Tsipras, que llegó al poder en enero prometiendo combatir las medidas de austeridad.
La economía alemana esperaba que los griegos votaran a favor del paquete de ahorro y reformas en el referéndum ayer, a cambio de recibir más paquetes de ayuda, dijo Eric Schweitzer, presidente de la Cámara Alemana de Industria y Comercio (DIHK).
“Nuestra principal preocupación es qué pasará después de un “no” de los griegos”, dijo Schweitzer a dpa, y llamó a las empresas alemanas a continuar sus relaciones comerciales con Grecia independientemente del resultado del referéndum.
“Por supuesto que los contactos comerciales no pueden mantenerse si las dificultades de pago persisten, pero habría que sostenerlos lo máximo posible”, dijo, a fin de no agravar adicionalmente la economía griega en el corto plazo.

Atenas/DPA


 


Ver comentarios