Grecia busca extensión de deuda
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Grecia busca extensión de deuda

Standard Poor’s y Fitch Ratings pueden permitirle al presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, apoyar una extensión de la deuda griega por parte de los inversores privados diciendo que una calificación de impago sería parcial y temporaria.
Trichet puso el destino de Grecia en manos de las compañías calificadoras cuando funcionarios del banco empezaron a decir en mayo que el BCE, que ha prestado 98 mil millones de euros ($142 mil millones) a los bancos griegos, se negaría a aceptar los bonos del país como garantía si el hecho de que los inversores privados “compartieran la carga” generaba una calificación de impago. El creciente apoyo a una extensión por parte de los inversores contribuyó a que los bonos griegos a dos años tuvieran una declinación de 327 puntos básicos en una semana, a 26,11%.

Trichet y los gobernantes europeos se han enfrentado respecto del papel de los acreedores en un nuevo rescate griego luego de que el rescate de 110 mil millones de euros del año pasado no logró evitar la expansión de la crisis de deuda de la región. Alemania dio marcha atrás hace dos semanas en relación con su plan de extender los vencimientos de los bonos griegos existentes. Ahora puede ser el turno del BCE de ceder ante las amenazas de las compañías calificadoras de que una postergación desencadenaría un impago o arriesgarse al derrumbe de los bancos griegos y un mayor contagio.
“El BCE no puede eliminar liquidez de los bancos griegos”, dijo Dimitris Drakopoulos, un economista de Nomura. “Esta discusión es una pérdida de tiempo. El BCE va a terminar por retroceder. ¿Qué puede hacer?” agregó.
Según un plan francés que se usa como base para las conversaciones con los inversores privados, los acreedores acordarían de forma voluntaria la extensión de un 70% de los bonos que vencen a mediados de 2014 mediante nuevos valores griegos a 30 años con respaldo de garantías con calificación AAA. Una segunda opción es que los bancos y aseguradoras puedan aceptar una extensión mediante nuevos bonos a cinco años sin garantía.
S&P inquietó el lunes a los mercados y eliminó los aumentos anteriores del euro al decir que el plan francés podría provocar una calificación de impago, con lo que repitió las afirmaciones de Fitch del 15 de junio sobre las extensiones de deuda.
Las compañías le dejaron a Trichet una salida al decir que Grecia podría tener que soportar su categoría de paria sólo hasta que se llevara a cabo la extensión. Fitch dijo también que a pesar de la calificación de impago al emisor, su calificación de los bonos griegos en sí se mantendría por encima del impago.
El dilema de Trichet es que tiene que permitir que el BCE acepte la extensión y siga financiando a los bancos griegos o arriesgarse a frustrar un nuevo plan de ayuda que Grecia necesita para evitar un impago.

Bruselas

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