Vladimir de la Cruz

Vladimir de la Cruz

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Miércoles 30 Marzo, 2011


PIZARRON
Grandes y pequeños partidos políticos


La historia nacional tiene en su memoria electoral la presencia de muchos partidos políticos, nacionales, provinciales y cantonales, que proponen candidato presidencial, diputados, regidores y alcaldes. En la capacidad de cubrir todo el entramado de circunscripciones electorales se mide el tamaño, la fuerza y posibilidad de triunfo. Así, un partido que cubre todo el país, que presenta papeletas en todas las provincias y cantones lleva más ventaja que aquellos que no lo hacen, y más ventaja para ejercer el gobierno.
Tienen más posibilidad de cubrir el territorio nacional los partidos con inscripción nacional y los que ejercen el gobierno de la República. Los segundos porque con el ejercicio de gobierno desarrollan labor gubernativa en todo el territorio, tienen dirigentes de gobierno y de partido que impulsan acciones públicas y regionales, ejecutan el presupuesto público que permite mostrar mayor presencia real, generan confianza en la recepción y esperanza de soluciones a los problemas de las comunidades y habitantes, y tienen más capacidad de cubrir, con sus delegados y fiscales, todas las mesas electorales para cuidar y velar por el conteo y anulación de votos. Pocos partidos nacionales se inscriben en todos los cantones con sus miembros de mesa.

Por esta razón los partidos pequeños y sus dirigentes pequeños deben aprender de los partidos grandes y sus grandes dirigentes. Los partidos grandes no descansan, ni sus dirigentes, en su faena organizativa, de proyección de sus candidatos o líderes nacionales, provinciales o cantonales, en tener presencia en la vida nacional, en el debate de temas de actualidad en los medios de comunicación y redes electrónicas, con sus páginas y blogs.
Los partidos pequeños que se niegan a desarrollar prácticas electorales con miras a 2014 caen en la trampa de no hacer nada, o hacer lo mínimo, o hipócritamente trabajar por debajo a baja intensidad y poca exposición perdiendo tiempo. Caen en el peor auto engaño, de dejar todo para el año anterior a las elecciones, cuando los partidos grandes tienen todo comprometido. Si caminan por una coalición debe ser ya, no dejarla para el final, porque podría no darse y haber perdido dos o tres años de tiempo, para terminar presentándose desunidos, dando más oportunidad a los grandes partidos. En política y elecciones no hay espacios vacíos. Lo que no lo llena uno lo ocupan otros.
Los líderes y partidos pequeños deben aprender de los grandes. Veamos un caso: Liberación Nacional y Rodrigo Arias. De las 15 elecciones desde 1953 ha ganado 9 y el PUSC 6. Solo ellos han ganado gobiernos, y eso les da enormes ventajas. Sus líderes son formados con tiempo, escogidos partidariamente y promovidos popularmente con antelación. Sus líderes tienen su propio trabajo porque es el que amarra a propios y atrae ajenos. No casualmente el PLN ya tiene su principal candidato, Rodrigo Arias, que no descansa. Anda de un lugar para otro por toda la geografía nacional, apoya a sus propios candidatos y a los de las otras tendencias dentro del PLN, como lo hizo en las elecciones municipales, desarrolla y amarra lealtades y compromisos, su presencia se discute en todos los ámbitos, genera opinión y se hace un referente obligado.
Los opositores del PLN, más que desvelarse por Rodrigo Arias, que es preocupación primera de los liberacionistas, deben preocuparse y ocuparse de buscar candidatos y partidos que puedan enfrentarlos.

Vladimir de la Cruz