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Sábado 28 Enero, 2012

Grandes reformas del siglo deben fortalecer educación

Las grandes reformas del siglo XXI deben orientarse a la necesidad de fortalecer la educación como la clave del éxito y el desarrollo de los pueblos latinoamericanos. Andrés Oppenheimer en su último libro “Basta de historias” cita que el Fondo Monetario Internacional llegó a la conclusión de que la mayoría de los países en desarrollo debía enfocarse en reformas no tanto económicas, sino educativas.
Costa Rica debe fortalecer la educación bilingüe y el acceso a las Tics debe ser imprescindible para que nuestros estudiantes interactúen con el mundo y conozcan las últimas herramientas en un mercado globalizado que requiere profesionales con dotes camaleónicos y la capacidad de respuesta a un clic de los desafíos del mundo actual.

Nuestros estudiantes deben participar en cursos de verano, ferias científicas, tecnológicas y de idiomas con el apoyo del gobierno y la empresa privada. Hace pocos días, se destacó a uno de los colegios experimentales por su idónea preparación de estudiantes en inglés certificado con el examen TOIEC y una promoción del 100%; lastimosamente afirmaban que el centro educativo es una excepción a la regla. ¿Por qué no extender el método a la mayor cantidad de colegios?
Se dice que Costa Rica es el país con la población más feliz del mundo pero, ¿por qué no convertirlo en el país con los estudiantes más felices y competentes del mundo?
Según el Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes, ocupamos el segundo lugar a nivel de la región latinoamericana en calidad de la educación; un dato que debe alegrarnos, no para quedarnos en la zona de “confort”, sino para buscar métodos y alternativas que nos coloquen al nivel de los países europeos y asiáticos.
Oppenheimer y otros economistas prestigiosos destacan que mejorar la enseñanza no es solo cuestión de dinero, ya que hay países que gastan más que otros y tienen una educación deficiente, por ejemplo, Argentina invierte el 6% de su PIB en educación y los test internacionales no reflejan resultados idóneos; en contraposición China invierte el 2,5% del PIB y los resultados son mejores.
Mejorar la calidad de la educación y lograr profesionales idóneos para salir a competir en un mundo globalizado con exigencias ilimitadas no es una utopía, ni se logra solo con grandes inversiones estatales. América Latina tiene un promedio de escolarización de tan solo siete años, tiene índices de recaudación de impuestos muy bajos y en contraposición invierte más de $50 mil millones al año en armas.
El reto es grande: cambiar armas por libros. Costa Rica lleva 63 años de manejar esta tesis, nuestro ejército son los estudiantes; sin embargo aún falta camino por recorrer y estoy convencida que de la mano con la empresa privada y la sociedad civil, debemos invertir más en educación, menos en represión y más en valores.


Elibeth Venegas Villalobos
Diputada