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Google da un paso al futuro

La compra de Motorola le ofrece una poderosa plataforma para diseñar nuevos equipos

No cualquiera puede abrir la billetera y encontrar allí, al menos, 12.500 millones de dólares fresquitos, en cash. Uno de esos pocos es Google, que la semana pasada anunció que comprará la división de celulares de Motorola. Una noticia de gran trascendencia en el mundo de los negocios digitales, que promete cambiar bastante de este ya de por sí cambiante mercado. ¿Una empresa hecha de bits comprando un gigante “de ladrillos”? ¿Cómo se explica esto?
Cuando el lunes pasado se conoció la decisión del buscador, nadie estaba al tanto ni siquiera de sus intenciones. Por entonces, Google enfrentaba una situación paradójica con su sistema operativo para celulares Android. Por una parte, el software no paraba de crecer en participación de mercado (montado en teléfonos de terceras marcas), pero por otro debía enfrentar una avalancha de demandas judiciales impulsadas por Microsoft y Apple por el uso de patentes que no les pertenecen.
Por eso, la primera interpretación de los analistas frente a la noticia fue que Google buscaba, con esta compra, hacerse de esas patentes en litigio, de las cuales Motorola dispone de más de 17.000.
Es muy probable que esa haya sido la intención principal. Sin embargo, el resultado concreto de esta compra va a ir más allá, y llegará incluso a nuestra vida cotidiana. Fabricar hardware propio, con la experiencia de un histórico como Motorola, le dará a Google la plataforma necesaria como para competir a lo grande en el terreno de los futuros equipos conectados a Internet, los móviles y los no tanto.
Recordemos que si bien la estadounidense Motorola había sido duramente golpeada por la pérdida de participación en el mercado de los celulares ante rivales como Nokia, Samsung, RIM (BlackBerry) y Apple, en los últimos meses venía remontando la cuesta con buenos equipos basados en Android como el Atrix o el Droid, conocido en algunos países como Milestone.
Cuando Google termine de desembolsar la montaña de dólares que requiere para esta compra (todavía falta la aprobación de las autoridades estadounidenses), lo que se encontrará es con una Motorola lastimada, pero aún en pie. Lo suficiente como para darle al buscador lo que necesita para armar sus propios equipos que integren tanto el hardware como el software y la tienda de aplicaciones, los tres pilares básicos sobre los cuales se asienta el negocio de los equipos digitales en la actualidad.
El campeón en esto es Apple, con sus iPhone y iPad. Y tras este objetivo marcha también Microsoft, que en febrero de este año logró un acuerdo estratégico con Nokia para armar un “ecosistema” de celulares basados en el sistema Windows Phone. Se anotan más competidores, como Amazon que lanzará su propia tableta, HP que ya tiene su equipo y sistema operativo, o RIM, con sus celulares y tabletas.
Pero si algo le sobra a Google es ambición. El gigante de las búsquedas aprovechará la experiencia de Motorola en el desarrollo de equipos, para ir más allá de los teléfonos. En su “lab” se acumulan muchos otros proyectos, como su fracasado sistema de “televisión online”, conocido como “Google TV” basado también en el sistema Android, que aún no logra despegar.
Motorola tiene cómo producir equipos. Google tiene cómo idear y desarrollar sistemas rentables. Esta fusión seguramente contribuirán a definir parte de lo que serán los equipos con los que conviviremos en el futuro próximo.


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