Golpistas centroafricanos afianzan poder
Francia que desplegó fuerzas la semana pasada, reprobó el "recurso a la fuerza" que llevó al ascenso de los rebeldes al poder. AFP/La República
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Frente a esta situación y ante la imposibilidad de obligarle a volver a entrar en razón, no teníamos más remedio que el uso de las armas para forzarle a dejar el poder


Golpistas centroafricanos afianzan poder 

El líder de la coalición rebelde Seleka responsable del golpe de Estado en la República Centroafricana (RC), Michel Djotodia, oficializó ayer su autoproclamación como presidente, pese a la condena de la Unión Africana (UA) y la Unión Europea (UE).
En un primer mensaje dirigido a la nación, Djotodia reafirmó su autoproclamación como nuevo líder del país, tras la toma de la capital, Bangui, este domingo y la huida del derrocado jefe del Estado, François Bozizé.
El nuevo dirigente centroafricano justificó la opción militar para acabar con el régimen de Bozizé al acusarle de no cumplir con sus compromisos en el marco de los acuerdos de paz de Libreville, firmados el pasado enero en esa ciudad entre el Gobierno y Seleka.
"Frente a esta situación y ante la imposibilidad de obligarle a volver a entrar en razón, no teníamos más remedio que el uso de las armas para forzarle a dejar el poder", argumentó Djotodia.
El líder golpista aseguró que convocará elecciones generales en un plazo de tres años y anunció la disolución de la Asamblea Nacional, del Gobierno y la suspensión de la Constitución.
Asimismo, el autoproclamado presidente confirmó en su cargo al primer ministro, Nicolas Changai, un antiguo opositor a Bozizé nombrado por éste el pasado enero en virtud de los acuerdos de Libreville.
Changai deberá formar un nuevo Ejecutivo de transición, al tiempo que se creará un Consejo Nacional de Transición, apuntó el jefe rebelde sin facilitar más detalles al respecto.
Djotodia divulgó sus planes, pese a que la Unión Africana suspendió ayer la participación de la RC en ese organismo e impuso sanciones contra los líderes de Seleka, como la prohibición de viajar y el bloqueo de activos.
En esa línea, la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, calificó ayer de "inaceptable" el golpe de Estado, mientras Francia, la antigua metrópoli, reprobó el "recurso a la fuerza" que llevó al ascenso de los rebeldes al poder.
También condenó el golpe el presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, quien confirmó que al menos trece soldados sudafricanos murieron el pasado fin de semana y veinte resultaron heridos en combates con los rebeldes.
Sudáfrica autorizó el pasado enero el despliegue de 400 soldados en la RC -aunque hasta la fecha sólo se habían movilizado algo más de 200- en virtud de un acuerdo de cooperación militar bilateral firmado en 2007 y renovado por cinco años en diciembre de 2012.
En cuanto al paradero de Bozizé, el Gobierno de Camerún informó ayer de que se encuentra en su territorio, adonde llegó ayer tras huir primero a la República Democrática del Congo (RDC).
Por lo demás, los actos de saqueo y pillaje continuaron  en la República Centroafricana, como denunció la organización Médicos Sin Fronteras (MSF), de los que dijo que es "víctima" en sus centros médicos.
MSF hizo un llamamiento "a los actores involucrados en los combates para que garanticen a la población en general el acceso a la asistencia médica, no sólo en la capital, sino en el resto del país".
En un comunicado de las Misiones Salesianas, el misionero español Agustín Cuevas, que trabaja en Bangui, también denunció saqueos y precisó que "hay desabastecimiento de alimentos y lo poco que se encuentra en los mercados es a un precio muy alto".
La situación se ha complicado sobremanera en la RC después de que en enero pasado se iniciara en Gabón un proceso negociador entre el Gobierno y Seleka, que culminó con la firma de unos acuerdos de paz el día 11 de ese mes.

Bangui/EFE

 

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