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Goldman Sachs impulsa mercado de alta velocidad que intentaba reformar

Goldman Sachs Group Inc., que pidió una reforma de las operaciones bursátiles de alta velocidad antes de que “Flash Boys”, de Michael Lewis, generara indignación el año pasado, vuelve a la carga.
La unidad de ejecución electrónica de acciones del banco contrata a ejecutivos como Keith Casuccio, de Morgan Stanley, e invierte en software, infraestructura operativa y en su red privada, una instancia que se conoce como “dark pool”, según personas familiarizadas con el plan.
Goldman Sachs emergió el año pasado como un temprano impulsor de la plataforma bursátil estadounidense que creó IEX Group Inc., que se presenta en el libro de Lewis como un antídoto contra los problemas que se observan en las operaciones electrónicas de múltiples sedes y alta velocidad del mercado actual.
Ahora, después de algunos cambios importantes en la forma en que se negocian las acciones, el banco de inversión busca una ejecución más rápida que le permita dar alcance a sus competidores y brindar a sus clientes un campo de juego más parejo.
Goldman Sachs es uno de los principales bancos de negociación de acciones del mundo. En el primer trimestre trepó al número 1 luego de ubicarse segundo en 2014, cuando produjo $6.740 millones.
El último movimiento, que comprendió la contratación de Raj Mahajan como jefe de los servicios de ejecución electrónica de acciones este año, demuestra que la entidad se concentra en imponerse como uno de los principales jugadores, específicamente en la negociación automatizada.
En marzo de 2014, el presidente del banco, Gary Cohn, escribió una columna editorial en el Wall Street Journal en la que pedía al sector y a los organismos reguladores que mejoraran la estructura del mercado dado que los riesgos se veían “incrementados como consecuencia del drástico incremento de la velocidad de ejecución y de las comunicaciones operativas”.
Goldman Sachs dijo en un memorándum posterior a la columna editorial que los mercados se verían favorecidos si IEX alcanzara una “magnitud importante”, por más que eso significara un menor volumen en su propia red privada, Sigma X. La concentración de la firma se había desplazado del negocio electrónico, y Greg Tusar, que había dirigido la unidad para Goldman Sachs, abandonó su puesto en el primer semestre de 2013.
Grupos similares de Wall Street fueron objeto de una minuciosa atención debido al temor a que sus plataformas fueran demasiado opacas y a que los operadores de alta velocidad desviaran ganancias de los inversores, problemas que han llevado a investigaciones por parte del fiscal general de Nueva York, la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por la sigla en inglés) y el Departamento de Justicia de los Estados Unidos.
El último embate de Goldman Sachs consiste en admitir que los clientes siguen necesitando medios de ejecución lo más rápidos posible, entre ellos redes privadas y estrategias de alta velocidad. También demuestra la presión que enfrenta el banco luego de que rivales como Morgan Stanley y Credit Suisse Group AG invirtieran en sus plataformas.

Bloomberg

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