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Martes 15 Septiembre, 2015

Es hora de mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos

Gobernar con inteligencia

Por años hemos venido escuchando a nuestros gobernantes sobre la “ingobernabilidad” que existe en el país, argumento en el que se escudan para explicar o justificar sus incumplimientos de promesas de campaña.
Sea esto una realidad o una excusa, queda claro que urge cambiar la forma en que aquí se toman las decisiones. Ha llegado la hora de poner nuestra fe y energía creativa no en un mesías que nos lleve a la tierra prometida, sino en aquella ciencia, tecnología e innovación que nos asegure la construcción de un mundo mejor.
Internet de las Cosas está cambiando al planeta gracias a la acelerada automatización en todas las áreas. Esto conduce a la creación de una sociedad inteligente supereficiente, gracias a su capacidad de conocer y analizar a profundidad las operaciones automatizadas y de detectar errores o malas prácticas para corregirlos en su origen; para cerrar con broche de oro, garantiza transparencia en todos los procesos, lo que frenaría la corrupción.
Por ejemplo, el desarrollo del monedero electrónico en los teléfonos inteligentes, no solo posibilita la automatización de las transacciones económicas, sino que hace viable la creación de una moneda virtual que permite digitalizar por completo los pagos, eliminando de paso el dinero físico. Este proceso identifica la trazabilidad de las operaciones económicas y acaba de tajo con vicios como la corrupción y el lavado de dólares, que hoy son posibles gracias al anonimato que brinda el dinero físico. Además, optimiza los controles contra el contrabando y la evasión de impuestos.
La diferencia entre lo público y lo privado comienza a desaparecer gracias al uso intensivo de las tecnologías digitales. Todo se reduce al hecho de que la gente se ponga de acuerdo y tome decisiones que sean provechosas para los involucrados. La pregunta obvia sería: ¿para qué sirve el gobierno en una sociedad inteligente capaz de autorregularse?
En las organizaciones modernas, los gerentes funcionan como líderes que inspiran y motivan a su personal a que tome sus propias decisiones, guiado por una serie de principios y valores que definen la cultura de la empresa. Ha llegado el momento de plantearse si no sería mejor crear las condiciones adecuadas para que las personas tomen sus propias decisiones sin la intervención del gobierno. El presidente debería ser alguien que nos inspire y motive a construir la sociedad que soñamos, no alguien que nos resuelva todos nuestros problemas, porque de hecho no puede hacerlo.
¡Es imposible frenar el cambio! La historia demuestra que los entusiastas que adoptan más rápido las nuevas tecnologías son los que más se benefician de ellas y los que las rechazan serán los grandes perdedores.
El crear máquinas y sistemas inteligentes autónomos que pueden autorregularse, indudablemente desplazará muchos puestos de trabajos, pero también impulsará la apertura de nuevas oportunidades. Esto ha sido así desde la Primera Revolución Industrial.
Si el gobierno de Costa Rica adopta con entusiasmo las tecnologías digitales, estaremos por fin en condiciones de garantizar la eficiencia y transparencia en la administración pública, y seremos capaces de convertir a las instituciones públicas en verdaderas empresas sociales, responsables y aptas para combatir la pobreza.
Es hora de innovar y redefinir el tipo de sociedad que queremos; es hora de mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos y de optimizar la protección de nuestros recursos naturales, usando en forma inteligente sistemas automatizados.


Ronald Bolaños Maroto
Especialista en informática industrial