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¡Gigantes campeones!
Jonrón de Rentería y excelente trabajo de Lincecum le dieron la Serie Mundial a San Francisco

Los Gigantes celebraron en casa ajena al derrotar anoche 3-1 a los Rangers de Texas y poner la Serie Mundial 4-1 a su favor para ganar su primer título desde que están en San Francisco.
San Francisco no quería alargar más la serie, así que salieron por la victoria, pero los Rangers no se daban por vencidos, y poniendo las esperanzas en su lanzador Cliff Lee y en tener una buena noche en el bateo esperaban extender esta final.
Esto hizo que este quinto juego fuera uno de los más cerrados de la serie, si los locales tenían en la lomita a Lee, los de San Francisco confiaban en Tim Lincecum.
Así el partido fue un duelo de lanzadores desde la primera hasta la sétima entrada, donde se empezó a dar el desenlace del encuentro.
Lee no tuvo problemas en las primeras entradas, donde solo había permitido tres hit y no había dado ninguna base por bola, hasta que llegó la parte alta de la sétima.
Ross bateó para hit para llegar a primera, un sencillo al jardín central de Juan Uribe puso hombres en primera y segundo. Después llegó Aubrey Huff para batear de sacrificio y avanzaran Ross y Uribe en posición anotadora, pero si la entrada ya estaba complicada para Lee, apareció Edgar Rentería para ponerle cifras a la pizarra.
Rentería conectó un jonrón para que entraran las tres carreras de San Francisco y empezara a soñar son el cetro.
En el cierre de la entrada, la tarea de mantener la ventaja era para Lincecum, que sacó a Víctor Guerrero, pero Nelson Cruz acortó la distancia con un cuadrangular para una carrera en solitario de Texas, 3-1 se ponía el juego.
Luego dio base por bolas a Ian Kinsler, pero retiró con out a Murphy y Molina.
Para la octava entrada, ya no salió Lee, que dejando el juego perdido cedió su lugar a Neftalí Feliz, que sin dificultad sacó el inning.
En la parte alta, Lincecum seguía haciendo bien su trabajo puso out a Moreland, Andrus y Young.
Para la novena Feliz sacó de uno, dos y tres a los bateadores de San Francisco, con la esperanza que en la parte baja, reaccionara su ofensiva y pudieran salvar el juego.
Sin embargo, los Gigantes no iban a dejar pasar la oportunidad de coronarse campeones, y mandaron en el lugar de Lincecum, enviaron al cerrador a Bryant Wilson, que poncho a Hamilton, Guerrero y Cruz para celebrar el campeonato.

Susana Ruiz
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