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Lunes, 12 de noviembre de 2018



FORO DE LECTORES


Gestión ética

| Jueves 17 octubre, 2013


En el momento en que las prácticas dejan de procurar el bien común y los actos y las omisiones dañan a terceros injustamente, la ética es cuestionable


Gestión ética

“El problema del ser y del deber ser” seguirá teniendo tantas interpretaciones como culturas, ideologías y percepciones de tiempos hay en el mundo, pero creo que en el momento en que las prácticas dejan de procurar el bien común y los actos y las omisiones dañan a terceros injustamente, la ética es cuestionable.
Mejorados y nuevos modelos vinieron a demostrar que el costo de tener un gerente con “ética cuestionable”, podía tener implicaciones que contrarrestaban con creces los beneficios de tener un gerente competitivo.
Aunque no conozco un modelo de valoración de empresas que defina el precio de su acción estrictamente por los niveles morales o cantidad de valores que tengan sus empleados, en años recientes frases como “las compañías valen lo que vale su personal”, se vuelven cada vez más frecuentes.
Igual que un niño chiquito aprende a decir malas palabras de boca de sus propios padres, trabajadores con las más firmes convicciones profesionales flaquean éticamente por la contaminación laboral que se ha convertido en la “normalidad moderna”.
El abogado debe tener presente que es un servidor de la justicia. Los inversionistas, acreedores, empresarios, gobierno y público en general confían en los contadores para tener una sólida información financiera e información competente de impuesto y del negocio. Los periodistas están al servicio de la verdad, los principios democráticos y los derechos humanos. Los médicos en su declaración de Ginebra, prometen ejercer su profesión a conciencia y dignamente.
La ética influye en la validez e integridad de las decisiones individuales, empresariales y sociales, en el clima y orden organizacional, en el prestigio de las profesiones, en la productividad de las compañías, en la rentabilidad y solidez de las empresas, en el éxito o fracaso empresarial, en el desarrollo económico y social de un país... la ética ha permeado incluso a las crisis económicas mundiales y calidad de vida de todos los ciudadanos del orbe.
Una empresa carente de ética está condenada al conflicto y al fracaso. En ello entra en juego no solo la inteligencia del ser humano, sino su voluntad y decisiones del tipo de ciudadano que quiere ser y tipo de cultura que quiere que hereden sus descendientes con los menores costos sociales y económicos posibles.
Cada individuo, sea o no gerente, debe ser ético porque eso es lo que demanda el sistema social y económico. Cada gerente tiene una responsabilidad máxima no porque sea más que nadie, sino porque desde el punto de vista jerárquico, su puesto le da muchos más beneficios que los que pueda gozar alguno de sus subalternos. En la misma medida, estas personas deben retribuir con creces a la sociedad, siendo intachables e íntegros y asumiendo la actuación ética como una de sus responsabilidades morales más íntimas.

Alejandra Esquivel
[email protected]
Gerente GEFISA