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Miércoles, 21 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Gas natural desplaza al petróleo

Roberto Dobles [email protected] | Lunes 27 mayo, 2013


El gas producido nacionalmente es mucho más barato que el importado


Gas natural desplaza al petróleo

El gas natural, que actualmente ya es la tercera fuente de energía en el mundo, está desplazando rápidamente al petróleo y a otras fuentes de energía en el mundo, y se convertirá en la principal fuente de energía en el futuro. Lo anterior lo ratifica nuevamente un reciente estudio elaborado por Citigroup bajo el título “Se visualiza un estancamiento en la demanda mundial de petróleo conforme el gas natural se ve favorecido” (“Oil-Demand Plateau Seen as Natural Gas Favored”).
Se señala que “la demanda de petróleo puede llegar a una meseta en todo el mundo a finales de la década, conforme los automóviles, camiones, locomotoras y plantas de energía eléctrica utilicen cada vez más gas natural”, que “el crecimiento de la demanda de petróleo puede llegar a su máximo nivel antes de lo esperado por el mercado” y que “la creciente eficiencia energética combinada con el cambio que se está dando hacia el gas natural provocarán que la demanda mundial (de petróleo) se estabilice en alrededor de 91 millones de barriles por día”.
Este estudio comprueba una vez más dos elementos claves que ya habían sido comprobados por muchos otros estudios anteriores de otras organizaciones: la rápida penetración del gas natural en el mundo (incluyendo las principales economías del mundo como Estados Unidos, Canadá, los países europeos, China, India, Rusia y los países asiáticos) y el enorme impacto que tiene la producción nacional de gas en el desarrollo económico, la competitividad y la prosperidad. Por ejemplo, en el caso de Estados Unidos, se indica que “la economía de EE.UU. podría experimentar un auge parecido al crecimiento económico ocurrido después de la Segunda Guerra Mundial, y éste puede ser superior”.

El gas producido nacionalmente es mucho más barato que el importado porque los costos de licuefacción, transporte marítimo y regasificación en que se incurren para su comercialización en los mercados internacionales son muy altos (más altos que el costo del gas mismo), además de otros factores de costo relacionados con la estructura del mercado internacional del gas que encarecen aún más el gas importado.
Al contrario de lo que está ocurriendo en el mundo, la política energética nacional no solamente no busca gas natural de bajo costo en el país para beneficio de la sociedad y del ambiente (como lo hacen Noruega y muchos otros países), sino que al mismo tiempo refuerza vigorosamente el modelo de importación masiva del caro petróleo con las más grandes inversiones de la historia en este campo, lo cual fortalece aún más la ya alarmante dependencia que tenemos (2/3 partes del consumo nacional de energía provienen del caro petróleo importado).
Muchos países ya producen y usan gas natural en todos los sectores de su economía sustituyendo al petróleo y otras fuentes caras de energía. Esta tendencia se está acentuando. Con ello potencian sus ventajas económicas, sociales y ambientales para fortalecerse y prosperar.
La economía nacional se va a deteriorar fuertemente en este entorno que está emergiendo donde los países están creando un fuerte impacto transformacional en su economía al desarrollar y usar su gas natural de bajo costo y donde Costa Rica se autoflagela con políticas que únicamente conducen a energía cara y no competitiva.

Roberto Dobles