Miguel Angel Rodríguez

Miguel Angel Rodríguez

Enviar
Lunes 16 Mayo, 2016

 Llegará el momento de acordar un trámite acelerado para las propuestas del Ejecutivo de transformar el impuesto de ventas en uno de valor agregado, y de modificar el impuesto de la renta

Garantías económicas, control de gasto y solución fiscal

Finalmente se ve alguna luz al final del largo y oscuro túnel del déficit fiscal.
Con sus palabras el presidente Solís respondió confrontativamente a la propuesta que —para controlar los disparadores del gasto, establecer una regla fiscal y legislar para mejorar el cobro de los tributos— presentó la Alianza que ganó el Directorio en la Asamblea Legislativa. Pero en la práctica su gobierno, con la presentación del proyecto de Ley de Responsabilidad Fiscal de la República que contiene una importante regla fiscal, abrió la puerta para una negociación. Esa puerta fue rápidamente cruzada por los jefes de las bancadas integrantes de la Alianza. En efecto, tomaron el guante y acordaron cambiar la regla fiscal de su propuesta por la que presentó el Ejecutivo.


Ahora corresponde aprobar la vía rápida para este proyecto de control del gasto en remuneraciones y compras del sector público, con la reforma introducida por la Alianza, para el proyecto de la propia Alianza que tiene por objetivo poner orden y límites a las pensiones y para el proyecto del Ejecutivo para mejorar el cobro de los impuestos. Para ello es preciso el apoyo de la fracción parlamentaria de gobierno.
Cuando esos proyectos estén avanzados, en un plazo que se cumpliría en unos seis meses, llegará el momento de acordar un trámite acelerado para las propuestas del Ejecutivo de transformar el impuesto de ventas en uno de valor agregado, y de modificar el impuesto de la renta, ambos que conservan las principales características de la propuesta que los señores exministros de Hacienda presentaron a mi solicitud, y que enviamos al Congreso hace más de 14 años.
Por ello es de gran importancia que la sociedad, academia, gremios de trabajadores y de empresarios, y centros de pensamiento efectúen un cuidadoso examen de la legislación propuesta.
Para mejorar la eficacia de la regla fiscal, vale la pena que el Ejecutivo y los parlamentarios consideren algunos aspectos.
1.- La buena regla fiscal del Ejecutivo consiste en limitar la tasa de crecimiento del gasto corriente en relación con el crecimiento del PIB en el cuatrienio precedente, con un límite que disminuye según sea mayor respecto al PIB la deuda del Gobierno central. Por eso la limitación efectiva del gasto corriente depende de su nivel al momento de iniciar la aplicación de esta regla. Dado el gran crecimiento de ese gasto, vale la pena considerar algún periodo transitorio en el cual la regla de crecimiento sea menor, para poder alcanzar su disminución en 1,25 puntos del PIB que el propio Ministerio de Hacienda y el FMI han señalado es necesario.
2.- El régimen sancionatorio que ahora sí se propone para la violación de la regla no está adecuadamente definido, sería inaplicable por no tipificar adecuadamente las consecuencias e incluso hace referencia a un artículo equivocado de la Ley Orgánica de la Contraloría. No contempla consecuencias para la propia Asamblea Legislativa y el Ministro de Hacienda.
3.- No se considera ningún medio para evitar que una ley por simple mayoría e incluso para casos concretos la derogue. Dada la dificultad de una norma constitucional, podría incorporarse la regla fiscal al Reglamento de la Asamblea, que requiere dos tercios de votos para su modificación; o al menos requerir una mayoría calificada para modificarlo, aunque ello implique solo un mandato moral.

Miguel Ángel Rodríguez
Disyuntivas