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Domingo, 18 de noviembre de 2018



HARVARD


Gane mejores relaciones con sus empleados

| Miércoles 16 octubre, 2013



HARVARD

Gane mejores relaciones con sus empleados

Cuando la gente se siente conectada con usted, hasta las conversaciones difíciles se sienten menos amenazadoras. A continuación tres consejos para forjar lazos más fuertes con sus empleados.

1. Relaciónese cada vez que pueda. Vea cada interacción como una oportunidad para conocer a alguien un poco más. Adquiera el hábito de preguntar a los empleados una cosa de su trabajo o de su vida personal cada vez que los vea.

2. Fíjese en las sutilezas. La gente busca conexión emocional por medio de incontables pequeños “intentos” por llamar la atención; preguntas, gestos o miradas. Haga un balance de cuánto nota de estas pistas. También podría pedir cierta retroalimentación a sus familiares y amigos sobre cuán bueno es para escuchar y responder a señales sociales, en general.

3. Exprese aprecio regularmente. Las investigaciones muestran que la proporción de interacciones positivas y negativas es de cinco a uno en una relación exitosa. No tiene que felicitar a alguien cinco veces antes de hacerle una crítica, pero tenga en mente esta proporción.

Reduzca la resistencia escuchando
Cuando se tope con oposición a una idea o sugerencia, puede forzar a su contendiente para que haga lo que usted quiere o puede reforzar su relación escuchando. Cuando coacciona a un empleado para que haga algo, su resistencia inicial se enconará con el tiempo (incluso si cumple con sus exigencias) y podría regresar después y hacerle daño. Cuando alguien no coincide con usted, es natural que le repita las cosas, a menudo más fuerte. En lugar de eso, si está teniendo resistencia, escuche. Repita lo que escuchó para asegurarse de entender realmente lo que quiere decir la otra persona. Cuando deja de intentar convencer a alguien y en cambio se enfoca en escuchar su punto de vista y respetarlo, su resistencia a menudo desaparecerá.

Use esta prueba antes de conectarse con en LinkedIn
Hasta los usuarios comprometidos de LinkedIn pueden dudar entre cuáles peticiones de conexión hacer o aceptar. Es posible conectarse con casi cualquiera, pero eso no significa que deba hacerlo. En cambio, piense en la calidad de ida y vuelta de sus relaciones. Use un filtro para auxiliarlo a conectarse con las personas que podrán ayudarlo, o con las personas a las que estaría dispuesto a ayudar. Use la “prueba del favor”: ¿Le haría un favor a esta persona o le pediría un favor? De ser así, haga la conexión. De lo contrario, mejor pase. Si es consistente en la aplicación de la prueba del favor y selectivo sobre cuáles conexiones inicia y acepta, puede aprovechar el poder de LinkedIn como máquina para hacer presentaciones: una agenda donde todos los registros pueden verse y conectarse mutuamente, y una red que sea eficiente para apoyar sus metas profesionales.

Temas de conversación

Importa más el largo de una fila
Una advertencia para las compañías que juntan a sus clientes en una cola con múltiples cajas. Al decidir entre unirse o no a una fila, a los clientes les importa mucho más el largo de la fila que el número de cajas. Incluso si se mueve rápido, una fila larga puede desanimar a los clientes, según un equipo encabezado por Yina Lu, de la Universidad de Columbia.
El estudio del equipo con clientes de supermercados mostró que una fila de diez personas puede tener un impacto importante en las compras, e incrementar el largo de una cola de diez a 15 clientes llevaría a una caída en las ventas del 10%.

Autoestima de hombres cae cuando su pareja tiene éxito
Los hombres a los que se les dijo que sus parejas sentimentales habían obtenido una calificación en una prueba dentro del 12% hacia abajo se sintieron mejor con ellos mismos, inconscientemente, que aquellos a los que les informó que la calificación de sus parejas estuvo dentro del 1% hacia arriba, según Kate A. Ratliff, de la Universidad de Florida, y Shigehiro Oishi, de la Universidad de Virginia. Las mujeres que participaron en la serie de experimentos de los investigadores no mostraron esta caída de autoestima implícita cuando sus parejas fallaron.
Dado que los hombres son generalmente más competitivos que las mujeres, tal vez sean más propensos a interpretar el éxito de su pareja como indicio de que, de alguna forma, ellos son deficientes, sugieren los investigadores.