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Imposición novedosa de Hacienda produce fuerte reacción negativa
Pugna por gravamen a ganancias cambiarias
Es un esfuerzo “desesperado” por aumentar una baja recaudación, dicen afectados
El margen de ganancia que tienen los inversionistas por deudas en dólares sí será sujeto al impuesto sobre la renta de 2010, según aclaró la Dirección General de Tributación Directa.
No obstante, esta confirmación genera una pugna con los inversionistas, cámaras y bufetes de abogados, quienes anuncian que tomarán medidas para oponerse a ese gravamen.
Hasta el lunes se creía que la ganancia que se percibe en los libros por las deudas en dólares, que se devalúan por primera vez en muchos años, no era parte de los tributos.
Lo anterior porque es un margen que en muchos casos no se ha concretado (la deuda aún no está saldada), no se consideraba parte de las utilidades de cualquier negocio que no sea una entidad financiera, o simplemente se suponía que la ley no contemplaba esa posibilidad.
Pero al igual que los gastos que se generen por diferencias cambiarias son deducibles del impuesto sobre la renta, los ingresos que se producen por ese concepto son gravados, y deben ser declarados como tales, recalcó Hacienda en un comunicado enviado el lunes por la noche.
Sin embargo, esta no es una resolución en firme y aún queda la posibilidad de que los contribuyentes puedan recurrirla frente a la misma Administración Tributaria, apelarla ante el Tribunal Fiscal Administrativo o incluso que se lleve directamente a discusión en la vía contencioso administrativa, dijo Allan Saborío, socio de la firma Deloitte.
Por otro lado, está la tesis de que esos ingresos siempre fueron sujetos de impuesto, solo que nunca se había dado la oportunidad cambiaria de que el dólar perdiera valor.
“Esas ganancias no estaban exentas”, dijo Carlos Camacho, presidente de Grupo Camacho. “Fue irresponsable manejar una tesis distinta, diciéndoles a los contribuyentes que hay un portillo para no tributar sobre eso.
Hacienda por su parte añade que se basó en los artículos 1, 5, y 81 de la Ley del Impuesto sobre la Renta, y en abundante jurisprudencia emitida por el Tribunal Administrativo y el Contencioso que manifiesta que las ganancias cambiarias son gravables al amparo de la ley.
A pesar de lo anterior, varias entidades y bufetes tomarán medidas al respecto.
La Cámara de Comercio de Costa Rica aseguró respetar la aclaración de Tributación a una consulta planteada por ese organismo, pero dijo no compartirla.
“En los próximos días comunicaremos las acciones a tomar”, dijo Alonso Elizondo, director ejecutivo de la Cámara.
Sobre esta pugna ya se han abierto casos que se encuentran pendientes de sentencia en la Sala de Casación, donde el tribunal ha dado fallos contradictorios en diferentes sentencias.
A las puertas de la declaración de la renta, los contribuyentes que tienen deudas en dólares deben tomar en cuenta que al 1° de octubre de 2009 inicio del año fiscal el dólar costaba más de ¢570, y al 30 de setiembre de 2010 cierre fiscal el precio fue de ¢515. Esa diferencia es la que se gravaría, multiplicada por los dólares a los que asciende la deuda que la persona o empresa, no importa si para el 15 de diciembre (la fecha en que se presenta la declaración) la moneda norteamericana haya subido de precio.
“Los contribuyentes son libres de declarar según su convicción. Si estoy convencido de que no son ingresos gravables, puedo hacerlo. O puedo declarar, pagar incluyendo el diferencial cambiario y luego pedir una devolución e iniciar el proceso, para que no corran multas mientras dure el pleito”, dijo Adrián Torrealba, socio de Faycatax.
Por su parte, al sector exportador no se explica cómo van a gravar más a las empresas si se viene saliendo de un periodo de crisis y más bien ve lo anterior como una medida desesperada de Tributación para obtener más ingresos.
“Yo les pregunto: ¿esa es la mejor manera de generar riqueza, cobrándoles más impuestos a pesar de que muchas empresas lo que tienen son pérdidas?”, dijo Mónica Araya, presidenta de la Cámara de Exportadores.

Carolina Acuña
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