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¡Furiosos!
España le metió paliza de 4-0 a Italia y defendió con éxito su título de la Eurocopa

La “Furia Roja” se convirtió en un huracán, en un vendaval; en una máquina perfecta, bien aceitada, vistosa y coordinada que arrasó y borró del terreno de juego a una Italia que presentó su partido más flojo y mediocre, en el peor de los momentos.
España le pasó por encima, los aplastó, paseó y humilló para convertirse en campeón de la Eurocopa por segunda edición consecutiva, un título de honor que sumado a la conquista de la Copa del Mundo, simplemente ratifica en cual país de Europa se juega hoy el mejor fútbol del mundo.
No hay retaguardia en la tierra que pueda frenar el talento del mediocampo español, cuando éste logra armarse, juntarse y básicamente terminar la acción. Ocasionalmente algún equipo o un seleccionado nacional, logra bloquear la creatividad y efectividad de la cintura roja; incluso lo logró la misma Italia en esta Eurocopa, también Portugal, pero, pero y pero, cuando Xavi, Iniesta, Cesc, Silva y Busquet se unen para construir el toca y toca, el chiqui y chiqui y el güiri y güiri, la defensa contraria se deshace y se derrite más rápido que un trozo de mantequilla en un congelador.
En menos de 15 minutos ya Gianluigi Buffon tenía el primero adentro de su jaula, preciosa combinación entre Iniesta, Cesc y Silva y el segundo en el 40, otra obra de arte coordinada entre Alba y Xavi.
Ese 2-0 en contra se hizo monumental, enorme para los italianos en la segunda parte; además, el hasta entonces excelente estratega, Césare Prandelli se confundió, desconcentró y ordenó variantes fuera de lógica, como resultaron las salidas de Cassano y Montolivo y cuando el relevo de este último jugador, Thiago Motta se lesionó a media hora del final e Italia se quedó con diez unidades, los discípulos de Vicente del Bosque montaron la fiesta.
Con un hombre menos, sin alma y sin piernas, la “azurra” entregó las armas, se entregó a su suerte, trató por todos los medios de evitar la goleada, pero no pudo cumplir su objetivo.
Don Vicente, le metió a Fernando Torres, un puñal fresco que terminó de romper la débil resistencia azul y fue autor y gestor de los goles tres y cuatro que sellaron la goleada y ratificaron a España como campeona de la Eurocopa, con todo tipo de merecimientos.
De nuevo y en muy corto tiempo, el universo del fútbol rinde pleitesía a la “Furia Roja”; a su mentor Vicente Del Bosque y a esos enanos maravillosos que hacen con la pelota lo que quieren y le han dado al deporte más popular del mundo, una nueva y refrescante dimensión.

Gaetano Pandolfo
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