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Patrones enfrentarían hasta cierre del negocio
Fumar puede costarle el trabajo

El 13% de los ticos fuma y se destinan ¢58 mil millones por año a atender sus enfermedades

Fumar en su lugar de trabajo puede costarle su puesto, si es empleado, o el cierre de su negocio, si es propietario, después del 26 de junio.
Para entonces habrán transcurrido tres meses desde la aprobación de la Ley Antitabaco y se contará con el reglamento del Ministerio de Salud, por lo que entrará en vigencia por completo.
Este documento deberá indicar la forma en que se aplicará la ley, cómo y quiénes sancionarán a las personas que la incumplan.
La prohibición de fumar en lugares públicos se extiende al ámbito privado, lo que incluye a las empresas.
Esto aunque el trabajador se encuentre en su tiempo de almuerzo, café o descanso, dentro de las instalaciones, zonas anexas o conexas, como bodegas o parqueos y hasta los vehículos de trabajo.
Los patronos tendrán la obligación de velar por que esta ley se cumpla, ya que durante la jornada laboral ellos son responsables de sus empleados.
“Lo que la ley estipula es una prohibición total. Se trata de una actividad personal pero que contamina el ambiente y tiene impacto en la salud de las personas que rodean al fumador”, manifestó Max Pérez, experto en derecho laboral.
Si un trabajador es sorprendido fumando, su jefe podrá no solo sancionarlo, sino también denunciarlo, pues estará irrespetando una ley.
Y es que los patronos se exponen a una multa del 50% de un salario base (¢360 mil), mientras que en el caso de los trabajadores a un 10% de este.
Si las denuncias se repiten en contra de una empresa o comercio, podrían establecerse sanciones que lleven al cierre del negocio por incumplimiento reiterado de la ley.
El fumado se asume como una adicción, por lo que la multa más pequeña se impone al consumidor, pero castiga con mayor fuerza a quien lo permite.
Fumar es una decisión personal, pero si se realiza en un lugar de convivencia, no es permitido poner en riesgo la salud de terceros, aunque se trate de un lugar en el ámbito privado como una empresa, comercio o industria, señaló Pérez.
Además de la prohibición del fumado en lugares públicos y privados, su publicidad fue gravada con un impuesto de ¢20 por cigarrillo.
Un 60% del dinero recaudado se girará a la Caja Costarricense de Seguro Social para el “diagnóstico, tratamiento y prevención de enfermedades asociadas al tabaquismo.
Del resto, un 20% será para el Ministerio de Salud, el 10% para el Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia y otro 10% para el Instituto Costarricense del Deporte y la Recreación.
Se estima que un 13% de los ticos son fumadores habituales y al año se destinan ¢58 mil millones para la atención de enfermedades relaciones con el tabaquismo.
Las implicaciones de la ley antitabaco en el ámbito laboral serán abordadas en un seminario que se realizará el jueves en el Hotel Try Sabana, organizado por Actualidad Laboral.

Johnny Castro
[email protected]

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