Fulminante juego siete
El MVP Stephen Curry tendrá que pasar a la muralla y capitán del Thunder Kevin Durant, para llegar a la final ante los Cavs. ANDREW BERNSTEIN-AFP/LA REPÚBLICA
Enviar

Ni en una pelea de Rocky se atacan tan fuerte dos bandos, y como decía el pugilista: “no importa qué tan fuerte golpees, sino qué tan fuerte te golpean y sigues hacia adelante”.
Esta fue la consigna de los Warriors de Golden State que después de verse al borde del knock-out, salieron de esa esquina tras ir perdiendo la serie 3-1 y la igualaron el sábado anterior con victoria 108-101 en Oklahoma.
Klay Thompson silenció el Chesapeake Arena tras anotar 41 puntos, incluyendo 11 triples. Curry aportó 31 unidades y superaron a la dupla conformada por Durant y Westbrook que regalaron balones en el último cuarto.
Hoy la historia será diferente, los californianos recuperaron la localía que pesa cuando se trata del Oracle Arena. Los mismos jugadores y cuerpo técnico de Oklahoma aseguraban no querer volver a jugar en ese gimnasio.
Para su mala fortuna no remataron cuando las opciones eran más claras y ahora tendrán que regresar al infierno amarillo.
A pesar del favoritismo, los campeones defensores deberán ir contra la historia. Solo nueve equipos en la NBA han recuperado una serie luego de ir perdiendo 1-3.
Lo cierto es que su entrenador tiene mucha experiencia y sabe manejar la presión. La sorpresa la dio en el último juego cuando alineó a Andre Iguodala en su quinteto inicial y se le plantó a “Durantula” en defensa. Al ganador lo esperan los Cavaliers de Cleveland y su rey, LeBron James.


 



Ver comentarios