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Viernes, 16 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


¡Frente al abismo!

Emilio Bruce [email protected] | Viernes 19 septiembre, 2014


El Gobierno debe reducir su gasto hasta el hueso, recolectar mejor sus impuestos y enviar un proyecto de reforma tributaria


Sinceramente

¡Frente al abismo!

Los costarricenses fuimos invitados —por el Presidente— a escuchar el desastre de gobierno que tenemos. Él describió ineficiencias e ineficacias enormes. Él exaltó las pérdidas de RACSA, las cuentas por cobrar del INVU, la situación de la CCSS. Él exaltó la calidad degradada del gasto público.
Él señaló el desperdicio y la mala administración. El discurso de los 100 días de don Luis Guillermo fue una llamada de alarma para quienes prestan dinero al Gobierno de Costa Rica. Uno no presta a quien vive en caos. Le faltó sagacidad.
Días después el señor Ministro de Hacienda presentó incongruentemente un Presupuesto a la Asamblea Legislativa con un crecimiento del gasto de un 19,6% y a su vez financiado en un 47% con deuda contraída por el Gobierno de Costa Rica.
El déficit alcanza cerca del 6,6% del Producto Interno Bruto. La deuda pública se acerca a un 40% del producto interno bruto desmejorando la capacidad de pago del país. Le faltó visión y experiencia.
Los empleados públicos tienen estadísticamente un 50% más de sueldo que sus homólogos del sector privado, que pagan esos sueldos. Esos empleados públicos recibieron del Gobierno de Costa Rica un aumento de 150.000.000.000 anuales. Las universidades estatales recibieron un incremento de su presupuesto de 50.000.000.000 anuales. Ahorros no aparecen.
El señor ministro de Hacienda don Helio Fallas ante el escándalo internacional generado por el presupuesto nacional, que su Ministerio de Hacienda generó en el mes de junio de este año, corre dice él a Nueva York, a resolver el asunto con las “calificadoras de riesgo”.
Moody’s declara la deuda de Costa Rica en nivel especulativo y “Junk bonds” que es el término en inglés para basura.
Don Ottón Solís Fallas siendo congruente en su Comisión de Presupuesto comienza una ardua labor por recortar desperdicio. El vocero del presidente Solís, Víctor Morales Zapata, ataca a don Ottón por sus recortes. La señal es evidente: seguir gastando.
No se gasta plata cuando no se tiene plata. El presupuesto de Costa Rica por mandato constitucional debe ser financiado con recursos sanos y se está financiando con deuda. El Gobierno elaboró un presupuesto que no reduce ni contiene el gasto. El Gobierno no busca ni ha propuesto una reforma tributaria, solo asustó a todos con el desastre de gobierno descrito por el Presidente. Les falta madurez.
El Gobierno debe fortalecer su equipo económico seria y decididamente. El problema fiscal va a tener impacto tremendo sobre las tasas de interés y la habilidad del costarricense de pagar sus deudas. El problema fiscal va a generar aumentos del tipo de cambio y esto repercutirá en la habilidad del costarricense de pagar sus deudas en moneda extranjera.
El estrujamiento del costarricense por tipo de cambio y por alza de intereses reducirá su capacidad de consumo y contraerá la demanda interna llevándonos a una seria recesión.
El Gobierno debe reducir su gasto hasta el hueso. Debe recolectar mejor sus impuestos y debe enviar un proyecto de reforma tributaria. Adelante don Ottón. No se gasta lo que no se tiene. Estamos frente al abismo.

Emilio Bruce
Profesor
[email protected]