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Diez personas detenidas ayer por inventar enfermedad y cobrar el subsidio
Fraude millonario contra la Caja
En total defraudaciones cometidas podrían ascender a más de ¢170 millones

Una serie de irregularidades cometidas en el otorgamiento de incapacidades son la causa de un supuesto fraude millonario cometido contra la Caja Costarricense de Seguro Social.
Las defraudaciones efectuadas mediante el pago de subsidios podrían ascender a más de ¢170 millones.
La Fiscalía Adjunta de Fraudes inició la investigación desde hace un mes con base en una serie de indicios y sospechas generadas sobre la forma en que se otorgaban y se pagaban las incapacidades.
Por su parte, la Auditoría Interna de la Caja había alertado sobre los niveles de seguridad en la aplicación de dichos subsidios.
Como resultado de las investigaciones, ayer fueron detenidas diez personas por los supuestos delitos de estafa, falsedad ideológica y uso de documentos falsos en perjuicio del Seguro Social.
Se trata de empleados de un banco privado y de una empresa de seguridad.
Se calcula que la defraudación supuestamente cometida por esas personas podría ser cercana a ¢13 millones.
Los detenidos al parecer inventaban enfermedades se incapacitaban, seguían trabajando, no presentaban la incapacidad al patrono, devengaban el salario completo y cobraban a la Caja el 60% del subsidio, con lo que percibían un 160% de su salario.
Las constancias falsas en este caso fueron emitidas por un centro que brinda atención a personas con adicción a drogas o al alcoholismo.
Esta es la primera de una serie de indagatorias que está realizando la Fiscalía, porque las defraudaciones también se han dado mediante el uso de otros mecanismos.
Estamos indagando otras causas presentadas tanto por ciudadanos como por Caja y por estudios hechos por la Auditoría Interna, dijo Osvaldo Henderson, fiscal de fraudes.
En ese sentido, las investigaciones se han seccionado, ya sea por las instituciones o empresas desde donde se generan o por la modalidad aplicada para ejecutar el fraude.
Por ejemplo, en el Hospital Escalante Pradilla se han detectado irregularidades e inconsistencias en el pago de las incapacidades que se depositan en forma automática en las cuentas bancarias de los asegurados.
Principalmente se dan por alteraciones o errores en el momento de tramitar o digitar la información, lo que puede constituir un perjuicio o beneficio para el asegurado.
Otra forma utilizada es que hay empresas que abultan el salario de un trabajador, quien al incapacitarse cobra una alta suma.
Paralelamente la Fiscalía también tiene una causa abierta por retención en el pago de la cuota obrero patronal que puede rondar los ¢200 millones.
Al respecto, los jerarcas de la Caja manifiestan que fue precisamente con la aplicación del nuevo reglamento sobre incapacidades y la reactivación de las comisiones que validan los subsidios que se han podido detectar los fraudes, los cuales han sido llevados a las esferas judiciales.

Gabriela Masís
[email protected]

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