Enviar
Autoridades de Japdeva y sindicato no lograron un consenso sobre el ajuste salarial
Fracasó diálogo entre muelleros y gobierno
• Operadores anuncian medidas de presión y bloqueo de calles en las próximas horas
• Puerto de Limón es operado por estibadores de empresas privadas y resguardado por la Fuerza Pública


Carlos J. Mora
[email protected]

Limón. La presencia policial a lo largo y ancho de toda la provincia limonense llamaba ayer la atención de sus habitantes.
Desde el puerto de Moín hasta el de Limón se percibía que algo inusual sucedía y así era. La noche del miércoles la Fuerza Pública tomó el primer puerto y a primeras horas de la mañana del jueves el segundo, para ponerlos a trabajar ante la huelga de estibadores de la Junta Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la vertiente Atlántica (Japdeva).
Hoy la situación sigue igual. La policía resguarda ambas terminales portuarias y son los estibadores de las empresas exportadoras quienes operan el puerto de Moín, mientras que las instalaciones de Limón siguen paralizadas.
Después de todo un día de negociaciones las autoridades de Japdeva y el sindicato de la entidad (Sintrajap) no lograron a un acuerdo sobre las fechas del pago de los aumentos salariales a los 1.500 empleados.

Por esa razón, la huelga de los muelleros se extenderá al menos un día más. Las partes se encontrarán de nuevo en la mesa hoy por la mañana para intentar encontrar una solución a la exigencia del pago.
“Esperamos que mañana —hoy para el lector— lleguemos a una solución
. Les prometemos un primer pago para finales de este mes, pero el segundo dependerá de la autorización de la parte presupuestaria”, dijo Francisco Jiménez, presidente ejecutivo de Japdeva, quien comentó que la toma de los puertos por parte de la policía fue en respuesta a las pérdidas económicas que le produjo el paro de labores a los usuarios del servicio.
El miércoles por la mañana un crucero que pretendía atracar en Limón no lo
puedo hacer pues no había quien lo atendiera.
El buque Zuiderdam, propiedad de Holland America Line, traía a bordo 1.885 turistas y casi más de 700 tripulantes. Se estima que cada turista que se baja de un crucero que visita algún destino, invierte en promedio $100.
Otro sector golpeado fue el exportador por el atraso en la llegada de cinco barcos fruteros y cuatro buques de contenedores que tenían Moín como destino final. Solo el sector bananero estima que por día de huelga enfrenta pérdidas por unos $1,6 millones.
En tanto que el operador de los muelles del Caribe habría dejado de percibir alrededor de ¢200 millones, estimó Jiménez.
Además del fuerte operativo policial el día de ayer estuvo marcado por fuertes discusiones entre los trabajadores del puerto y las autoridades de Japdeva, en las cuales predominaron los insultos y las amenazas contra la integridad por parte de los muelleros hacia la prensa y la dirección de la institución.
“Vamos a llegar hasta las últimas consecuencias, esta vez no vamos a dar marcha atrás, ellos van a ser los responsables de este conflicto en el que puede correr la sangre”, dijo Ronaldo Blear, secretario general de Sintrajap.
Ver comentarios