Enviar
Fondos de inversión inmobiliaria

A pesar de la tendencia actual de ciertos inversionistas de colocar su dinero a corto plazo, debido a los temores y consecuencias que ha contraído la crisis financiera mundial, los fondos de inversión inmobiliaria siguen siendo una opción a tomar en cuenta en el mercado.
Este tipo de fondos se define como una cartera de recursos formada por el ahorro de los inversionistas, el cual se utiliza para adquirir bienes inmuebles que, a su vez, son alquilados o vendidos.
En otras palabras, con sus aportes de dinero los participantes compran una parte de los bienes inmuebles demandados por la Sociedad Administradora de Fondos de Inversión (SAFI), asumiendo un rol de participación como copropietarios.
De esa manera es que reciben una parte de las utilidades que la cartera de inversión puede generar. Por lo general se adquieren rendimientos fluctuantes, dependiendo del valor de los bienes y de la administración ejecutada por la SAFI.
Para participar en este tipo de instrumentos, la normativa vigente establece montos mínimos de $1.000, y se recomienda que los inversionistas conozcan de fondos de inversión y del riesgo que acarrea la inversión en bienes raíces.
Igualmente, la Superintendencia General de Valores (Sugeval) advierte que es importante que el inversionista posea colocaciones diversificadas, así como conciencia de que con los fondos inmobiliarios comprometerá el dinero a largo plazo.
Además, son fondos cerrados, lo que limita el número de participantes y los valores se negocian por medio de una bolsa de valores, a partir de un plazo definido.
Al tratarse de una inversión, claramente existen riesgos a considerar. Uno de ellos es la posibilidad de que el inmueble no reciba demanda y, por ende, permanezca desocupado, lo que evidentemente impacta negativamente los ingresos del fondo. El riesgo es mayor cuando las inversiones solo le apuestan a un activo.
Igualmente, si se manejan pocos arrendatarios cabe la posibilidad de que por situaciones naturales del mercado, incumplimiento de contrato o desahucio, los ingresos bajen. De allí la importancia de analizar la industria de bienes raíces a la hora de tomar la decisión de apostarle a este tipo de colocaciones.
Además, hay que tener en mente que las inversiones se ajustan anualmente a partir del cambio de valor que experimentan las propiedades en las que el fondo coloca el dinero.
Un tercer riesgo es el de liquidez de la participación, ya que para recuperar la inversión se tienen que negociar las aportaciones en la bolsa de valores, esto podría retardar el tiempo de entrega de los recursos o bien recibir menos de lo que se colocó.
Una recomendación importante es que si se inclina hacia estos instrumentos, puede acceder a la información de los fondos de inversión inscritos y de las sociedades en el Registro Nacional de Valores e Intermediarios.
Asimismo, aunque las sociedades son las únicas autorizadas para administrar estos instrumentos, la normativa les permite seleccionar agentes colocadores como puestos de bolsa, bancos, financieras y el resto de entes regulados por la Superintendencia General de Entidades Financieras.
Entre la lista de colocadoras aparecen además las sociedades administradoras de fondos extranjeros que cumplan con las regulaciones locales y las sociedades anónimas que nacen con ese objetivo, según la Sugeval.
Ver comentarios