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¿Por qué no se capacitó oportunamente cuando se estaba trabajando para lograr la apertura a la gente que debería luego poner en marcha los proyectos necesarios sin demoras ni errores?


Fonatel a pasito lento…

Los cursos virtuales son más económicos y dinámicos que los presenciales, dice una nota de este medio el viernes anterior, al referirse a que dichos cursos han adquirido mayor importancia en los últimos años.
En efecto, medios de comunicación incluso publican anuncios para convencer a la gente de que esa es la mejor opción para aprender (un idioma, por ejemplo).
Nos preguntamos qué pensarán ante eso aquellos costarricenses a quienes Sutel les niega aún la posibilidad de conectarse a Internet a pesar de ser su obligación proveerles esa conectividad.
Y esto a pesar de que existen $200 millones para eso en su Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel).
Un caso más de nueva burocracia inoperante que se encuentra aparentemente intentando avanzar a punta de prueba y error, algo que sale muy caro a los contribuyentes y afecta mucho negativamente a la población a la cual deberían servir bien.
Esos costarricenses muchas veces son los más necesitados de hacer uso del aula digital puesto que se encuentran en sitios muy alejados y no tienen a veces ni acceso a buenos transportes públicos para desplazarse a un centro educativo.
Sin embargo, siguen formando parte de una vergonzosa brecha digital sin que exista razón para ello puesto que las empresas privadas que entraron al mercado con la apertura, aportaron el dinero que hoy tiene Fonatel para cerrar esa brecha.
Como se sabe, los intentos de Fonatel de licitar los trabajos necesarios para cumplir con esa obligación fracasaron y probablemente se debió a carteles mal elaborados, a desconocimiento de los procesos que se deberían llevar a cabo.
No se puede licitar para que una misma empresa se haga cargo de llevar la conectividad a zonas alejadas del país, y también, porque lo exige el cartel, proveer de computadoras a las escuelas de la zona, capacitar para su uso y dar mantenimiento a esos equipos. Son dos tipos de negocio y de servicios a ofrecer.
La consecuencia, como ocurre con tantas otras obras públicas que urgen al país, todo se paraliza. Luego de esto lo que se supo es que se solicitará al ICE realizar los trabajos. Una completa contradicción cuando se piensa que es la empresa privada quien tiene capacidad para operar con mayor eficiencia y menor tiempo.
Resulta sumamente frustrante para los costarricenses aportar a las arcas públicas y que se gestionen mal esos dineros. Igual deben sentir las empresas que han aportado para que se cree Fonatel.
Si se sabía de esta falta de experiencia en el país para ejecutar y licitar en este tipo de cosas ¿por qué no se capacitó oportunamente —cuando se estaba trabajando para lograr la apertura— a la gente que luego pudiera poner en marcha los proyectos necesarios sin demoras ni errores?
 

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