Luis Alberto Muñoz

Luis Alberto Muñoz

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Viernes 1 Febrero, 2013

Para los especuladores, la posibilidad de que el colón se hundiera, en lugar de flotar, habría sido sumamente atractiva, y dejaría al Central manos arriba sobre la opción de intervenir el mercado, siendo este el propósito del libre juego


Flotación se hunde

Mucho se había especulado en estos días sobre las intenciones de dejar el colón en libre flotación. La propuesta estaba un poco atravesada considerando la compleja coyuntura que enfrenta hoy el Banco Central, altas tasas de interés, presión inflacionaria y un flujo de capitales externos, entre ellos los “golondrina”.
Para los especuladores, la posibilidad de que el colón se hundiera, en lugar de flotar, habría sido sumamente atractiva, y dejaría al Central manos arriba sobre la opción de intervenir el mercado, siendo este el propósito del libre juego.
Por la afluencia de dinero generada luego de las medidas de restricción de Brasil y que poco a poco abordan otras economías latinoamericanas, Costa Rica ha quedado en una situación vulnerable.
El programa macroeconómico 2013-14 presentado ayer vino a poner fin a las dudas respecto a la flotación, al menos por el momento. Se señala claramente que se mantiene la banda, especialmente el piso, en esta etapa denominada de “transición”.
La esperada evolución del sistema cambiario debería haberse producido en buena teoría en momentos en que el colón mostraba una subvaloración, es decir cuando estuvo pegado al techo. La gran duda que surge es por qué no se hizo esta transición cuando tuvimos esa condición en el pasado.
Las presiones sobre Rodrigo Bolaños, presidente del Central, tampoco cesarán. Por otro lado la situación política que enfrenta el gobierno de Laura Chinchilla es delicada, más aún en año electoral y considerando los bajos niveles de popularidad que le otorgan las encuestas.
En eso no se equivoca el programa al decir que el objetivo es preservar la estabilidad interna del colón. Especialmente cuando debido al juego de presión de las tasas de interés se está viendo afectado el empleo.
El otro factor preocupante es el crédito. Por una parte, la cantidad de deuda en dólares se ha visto incrementada a partir de la valoración del colón. Esto genera una posibilidad de desarrollo de una burbuja crediticia, dispuesta a estallar en el momento en que el dólar recupere su valor.
Con fin de prevenir una expansión mayor de deudas en dólares y tratar de contener el exceso monetario en la economía es de esperar que se asuman medidas restrictivas del crédito.
El resultado de esta acción es un enfriamiento de la economía, lo cual podría llegar hasta un punto límite de inicio de recesión.
Al menos la señal que envía el Central de mantener la banda es un alivio temporal para la inversión extranjera directa, los exportadores y el turismo.

 

Alberto Muñoz Madriz