Firmas químicas desisten de nuevas plantas y crecerían ganancias
La industria química de Estados Unidos ha anunciado $161 mil millones de inversiones desde 2010. Shutterstock/La República
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 La decisión de Royal Dutch Shell NA de construir una gran planta química en Pensilvania obedece a la apuesta a que el gas no convencional de América del Norte seguirá siendo en los próximos diez años más barato que el petróleo, la principal materia prima petroquímica utilizada en otras regiones. Es un riesgo que nadie más se ha atrevido a correr.
Un barril de crudo Brent cuesta ahora unas 20 veces más que un millón de unidades térmicas británicas de gas natural estadounidense, una ratio que se ha reducido respecto de las 60 veces de 2012. A medida que se desvanece la ventaja de costo del continente, compañías productoras desde Braskem SA hasta Chevron Phillips Chemical se muestran renuentes a comprometer nuevas inversiones luego de completar una serie de nuevas plantas en los próximos dos años.
La vacilación deja en suspenso algunos proyectos después de 2020 a pesar de que se estima que crecerá la demanda de productos como etileno y polietileno, utilizados en botellas y bolsas plásticas.
Eso contribuye a un posible déficit de oferta a principios de la próxima década, dado que se tarda cinco a siete años en completar las plantas químicas, dijo Hassan Ahmed, un analista de Alembic Global Advisors. Los precios deberían subir si no hay más producción, lo cual incrementaría las ganancias y podría duplicar los precios de las acciones de compañías químicas como Dow Chemical y LyondellBasell Industries NV.
“Pasada esta primera ola, la gente teme hacer adiciones debido a la volatilidad del mercado de energía”, dijo Ahmed en una entrevista. “Podría haber una gran subinversión, y eso endurecería los mercados”.
Las plantas de polietileno y de craqueo de etano de Shell en las afueras de Pittsburgh comenzarían a producir después de 2020, luego de que unos seis proyectos similares en la costa estadounidense del Golfo inicien operaciones durante 2018. Shell dijo que unos 6 mil operarios trabajarán en la construcción de las plantas, la cual dará luego empleo a 600 personas.
La compañía, que no reveló estimación alguna de su inversión, podría gastar $3.500 millones en el proyecto, dijo Ahmed. La industria química de los Estados Unidos ha anunciado $161 mil millones de inversiones desde 2010, dijo Kevin Swift, economista jefe del American Chemistry Council. Las nuevas plantas producirán más de lo que necesitan los mercados locales y el excedente se destinará a la exportación.

 

 

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