¡Fin de la monarquía!
Los tres gigantes de los Spurs, Parker, Duncan y Ginobili sostienen la Copa del Pentacampeonato y hay locura en el AT&T Center de San Antonio. Nathaniel Butler/AFP-La República
Enviar

¡Fin de la monarquía!

Manita para los Spurs (1999, 2003, 2005, 2007, 2014)

Los Spurs de San Antonio se coronaron reyes de la NBA y festejaron en su propio estadio el quinto anillo en la historia de la franquicia al levantar el trofeo Larry O'Brien que los proclama como el mejor equipo de la liga.
¡Termínalo aquí, y ahora! Estos eran los mensajes en las pancartas que mostraban los aficionados de los Spurs para alentar a sus jugadores y terminar la serie sin regresar a Miami a un juego seis que nunca llegaría debido a la paliza de 104-87 en el marcador final.
San Antonio se vistió de fiesta y con creces demostró su contundencia y regularidad. El mejor equipo de la temporada regular celebró y abrió la champaña para liberar la presión de todo un año con el anillo en sus manos.
Partido digno y vibrante de una final se vivía en el AT&T Center en San Antonio, y los dos mejores equipos saltaron a la cancha con diferentes metas, los Spurs buscaban liquidar la serie y proclamarse como campeones en su casa, pero su rival quería alargar la serie a un sexto juego y hacer historia al obtener el tricampeonato.
El inicio del partido mostró a Lebron James con su juego a tope y con sangre en el ojo, su actitud, sus celebraciones y su temple demostraban que no era el mismo y debido a que el Heat desde que inició el encuentro se mantuvo arriba en el marcador, tanto así que James anotó 17 puntos en el primer cuarto, su récord más alto en un primer cuarto en una final de la NBA.
De esta manera fue agonizando el primer cuarto, pero los locales con lento pero sólido empuje lograron rematar en ofensiva y sus referentes se despertaron para el segundo cuarto. El entrenador texano Gregg Popovich supo dominar y controlar a “King” James quien anotó tres puntos en el segundo cuarto.
Manu Ginobili y Tim Duncan comenzaron a mover el balón de manera certera y muy veloz en la periferia. A falta de cuatro minutos de terminar la primera mitad el hombre quien no es una sorpresa en los últimos juegos, Kawhi Leonard, comenzó el bombardeo y encestó tres triples que le dieron vuelta al marcador y pusieron al frente a San Antonio 47-40 para ir al descanso.
Para el inicio de la segunda mitad el técnico de Miami, Erick Spoelstra le pidió a su equipo ánimo y que ayudara a Lebron quien era el único que anotaba en el momento. La fanaticada local impulsaba a su equipo y en el tercer cuarto apareció una ficha que nadie esperaba, el joven Patrick Mills con sus cinco triples puso a hervir el AT&T Center deseoso de ver a su equipo levantar el trofeo.
A partir de este momento los texanos no soltarían la ventaja y se apoderarían de lo inevitable. El poderoso trío Duncan, Parker y Ginobili alcanzaron las 117 victorias en postemporada y sepultaron la posibilidad del tricampeonato del Heat. Los números nunca le favorecieron a Miami ya que de los últimos 32 equipos en mantener una ventaja de 3-1 en la final, ninguno pudo darle vuelta a la serie.
La revancha finalmente llegó y los fantasmas de la final del año pasado ante el Heat quedaron como parte de la memoria de todos los aficionados de los Spurs.

Walter Herrera
[email protected]
@La_Republica

Ver comentarios