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Domingo, 18 de noviembre de 2018



NACIONALES


Figueres es un rival fácil de vencer, según oposición

Esteban Arrieta [email protected] | Miércoles 06 abril, 2016

A un año de la convención interna en el PLN, Figueres anunció su precandidatura presidencial el sábado anterior. Aún no está claro si se enfrentará a Óscar Arias, expresidente de la República, por liderar a Liberación en 2018. Archivo/La República


La oposición ve en José María Figueres, precandidato de Liberación Nacional, un rival fácil de vencer en las elecciones de 2018.
Los supuestos yerros de su gobierno a mediados de la década de los 90, entre los que destacan el cierre del Banco Anglo y el desmantelamiento del ferrocarril, influirían, pero sobre todo, el escándalo de corrupción ICE-Alcatel que lo salpicó y que le significó un autoexilio por siete años.
Sin embargo, Figueres, quien renunció el sábado a su puesto de presidente del PLN para así buscar sus sueños presidenciales, confía en que logrará ahuyentar los fantasmas que le persiguen en los dos años que quedan antes de los comicios presidenciales.
En estos momentos, la mitad de los costarricenses tiene una opinión negativa del expresidente, de acuerdo con la encuesta de CID Gallup de febrero, mientras que en las redes sociales, se le cuestiona su transparencia en la función pública.
“Don José María es popular en su partido y únicamente entre ciertos sectores fanáticos, sin embargo, fuera de ahí, hay toda una historia que no está clara y la gente le cobrará esa falta de transparencia en la función pública. El PLN le facilita las cosas al PAC para ganar si lo nombra a él como aspirante presidencial”, dijo Ottón Solís, diputado rojiamarillo y tres veces candidato.
Aún no se sabe si Figueres será el aspirante presidencial del PLN, ya que el expresidente Óscar Arias no descarta sus aspiraciones políticas, las cuales consulta con la almohada.
En ese sentido, el propio Arias ve dificultades para Liberación si Figueres es nombrado candidato y por eso, le ha sugerido que se sienten a conversar con el objetivo de nombrar un aspirante de consenso; sin embargo, ayer el precandidato calificó esta propuesta como “irrespetuosa para toda la familia liberacionista”.
Para algunos integrantes de la oposición es “vergonzoso” que Figueres se postule, cuando aún les debe muchas explicaciones a los costarricenses y por eso, creen que partirán con ventaja en el momento en que empiece la campaña.
“La ciudadanía en 2014 ya manifestó un hartazgo con este tipo de personas, con lo que han significado el PUSC y el PLN para Costa Rica. Ahora bien, yo confío en que los costarricenses se sigan acordando de lo nefastos que son”, dijo Patricia Mora, presidenta del Frente Amplio y legisladora.
Figueres aceptó un pago de $900 mil como parte de una consultoría de la empresa Alcatel en 2004, para que él supuestamente influyera en una decisión del ICE para adjudicar una red celular.
Aunque en principio esa acción se consideró como parte del ámbito privado, la Fiscalía temió que se tratara de una especie de soborno, sobre todo porque los expresidentes Rafael Ángel Calderón y Miguel Ángel Rodríguez, ya estaban siendo investigados en casos similares.
Ante esta situación, Figueres, quien se encontraba en España en aquel momento, se abstuvo de regresar al país por una década, para evitar ser procesado. A finales de 2011, ya con la posible causa prescrita, el político regresó a Costa Rica para impulsar su Vía Costarricense, convertirse en presidente del PLN y ahora en su eventual candidato a 2018.
“He dado y seguiré dando todas las explicaciones que me pidan los costarricenses. No es una cuestión de que a uno se le olvide, o que no se comprenda. Creo que tengo atestados para gobernar Costa Rica y quiero hacerlo”, dijo Figueres.