Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 5 Septiembre, 2012


Faltan 500 días; las elecciones se acercan


Una de las siete personas siguientes será el próximo presidente; será elegida el 2 de febrero de 2014. Cuatro de estas, Antonio Alvarez, Johnny Araya, Rodrigo Arias, y José María Figueres, pertenecen al Partido Liberación Nacional (PLN); en la primaria de esta agrupación de abril, 2013, tres se eliminarán de la contienda.
Dos de estas, Epsy Campbell y Ottón Solís, pertenecen al Partido Acción Ciudadana (PAC) y solo una correrá. Solís dice que él definitivamente no participará como candidato en este ciclo electoral, y, si es así, Campbell será la candidata.
La sétima persona que podría llegar a la presidencia es Otto Guevara, del Movimiento Libertario (ML).
Todos los candidatos y los electores también —después de todo este es un pueblo educado e informado— conocen los problemas principales de Costa Rica.
Los cinco primordiales son la ola de crimen que azota al país, el alto costo de la vida (los salarios no alcanzan para cubrir necesidades básicas), el desempleo, la mala calidad de la educación pública, y la incapacidad del Estado para cumplir con sus obligaciones con el pueblo.
El Estado (incluyendo todos los poderes, no solo el Ejecutivo) no necesita “toquecitos” por allí y “parchecitos” por allá; requiere un “overjol.”
Entonces en los 500 días que faltan hasta que el pueblo decida a cuál quiere contratar, cada ciudadano tiene la oportunidad de examinar estas siete personas para determinar ¿cuál pudiera realmente cambiar la situación descrita y lograr una mejora significativa en la calidad de vida de los costarricenses?
Se conoce la posición de Guevara y los libertarios; estos buscarían reducir el tamaño del Estado como solución. Los del PAC no reducirían las dimensiones del aparato estatal pero tratarían de eliminar la “grasa” y la corrupción para que cumpliera mejor su misión.
Con respecto a los cuatro liberacionistas, se puede estudiar el desempeño de tres de estos para tratar de proyectar su capacidad si fueran elegidos en 2014. En el caso de Antonio Alvarez Desanti es más difícil, porque su trayectoria pública ha sido menor.
Johnny Araya ha hecho su carrera como alcalde, y antes ejecutivo municipal. Ha hecho esfuerzos sobresalientes para revitalizar a la capital —ordenamiento, bulevares, nuevas construcciones, siembra de árboles y ahora su máximo logro serán los Juegos Centroamericanos, que se celebrarán inmediatamente antes de la primaria liberacionista.
Rodrigo Arias ha sido ministro de la Presidencia dos veces y es conocido por todos que muchos de los logros no internacionales de los gobiernos de su hermano fueron ejecutados por él.
José María Figueres, el único de los siete que ha sido presidente de la República, mostró su capacidad de tomar decisiones difíciles y de mover el país hacia delante, atrayendo inversión extranjera de gran envergadura, poniendo los EBAIS a funcionar, y creando infraestructura.
Para un “overjol” se requieren ánimo, visión, y esperanza de elegido y de electores, cada uno por su lado. ¿Cuál de estos tiene más capacidad de entusiasmar al pueblo frente a los desafíos que enfrentan al país?

Carlos Denton
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