Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 4 Noviembre, 2015

No habrá cambio en los cuatro años 2014-2018

Faltan 30 meses

¡Quedemos claros! No va a haber un tren eléctrico antes de mayo de 2018; es más, es posible que no llegue el tren actual a Alajuela antes de esa fecha. Tampoco habrá una ampliación de la ruta 27.
No habrá centro de convenciones, vital para la industria turística. No estará implementado el expediente digital en la Caja, seguirán las listas de espera para los asegurados que requieren ver a un especialista.
No habrá refinadora nueva; bueno, no hay una ahora tampoco. No estará reconstruida la ruta 32 y tampoco la carretera a San Ramón y su puente de “la platina”. No habrá mejoría en la calidad de la enseñanza en los colegios públicos y las tasas de deserción actuales se mantendrán.
No habrá reducción en la pobreza extrema.
El país no entrará a la Alianza del Pacífico. Las relaciones con el vecino de la frontera norte no mejorarán. El problema de la inmigración ilegal se mantendrá igual que ahora. No habrá aeropuerto internacional en la zona sur y tampoco estará listo el primer estudio del “aeropuerto de Orotina”.
La Asamblea Legislativa seguirá renqueando y, si pueden mantenerse en firme algunos diputados, no habrá fertilización in vitro (FIV).
En fin, no habrá cambio en los cuatro años 2014-2018.
Esta falta de productividad en el sector público es el problema principal que enfrenta el país; no lo es la remuneración de los empleados estatales.
Si funcionara la estructura gubernamental, el tema de los salarios y las extras que perciben los que allí trabajan no sería uno de tanta importancia.
Lo que se necesita es “el ordenamiento de la casa” que prometió el candidato presidencial Luis Guillermo Solís y reiterado por él cuando apenas comenzó su periodo constitucional el 10 de mayo de 2014.
Lo que se necesita entender es que Partido Acción Ciudadana (PAC) y el Frente Amplio (FA), aliados de los empleados estatales y firmantes del acuerdo “Patria Justa”, son las fuerzas más conservadoras del país, los que han dicho “no” a toda iniciativa de cambio que ha llegado a consideración del pueblo y sus representantes.
Es difícil esperar que esta agrupación de partidos y fuerzas políticas pueda implementar un programa de “cambio” cuando, al estar fuera del poder, intentaron bloquear cualquier permutación en el orden de las cosas.
Este bloque fue la columna vertebral del movimiento que quiso impedir la entrada de Costa Rica al Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y el resto de Centroamérica. Bloquearon la concesión de la carretera a San Ramón, y la verdad es que quisieron impedir el proyecto de APM Terminals.
Sin duda, más de uno de Patria Justa percibe al presidente Solís como “traidor” por haber permitido la implementación del acuerdo con el grupo holandés y el comienzo de la construcción del nuevo puerto en Limón.
Donde sí quieren cambio, y solo en esto, es en los impuestos que pagan todos los costarricenses —¡¡les urge subirlos para aumentar salarios en el sector público que no funciona!!

Carlos Denton
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