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Falta de estrategia afecta a empresas tecnológicas

Redacción La República [email protected] | Martes 20 noviembre, 2007



Falta de estrategia afecta a empresas tecnológicas

• Poca claridad en mercado meta y forma de aprovechar su potencial dificultan conseguir inversores
• Cerca de un 20% de las empresas que solicitan financiamiento de capital semilla lo obtienen

Israel Aragón
[email protected]  

La falta de una estructura de negocio adecuada y de claridad en la forma de aprovechar el potencial del mercado constituyen dos de las principales dificultades para que las empresas de tecnología obtengan inversiones de forma más sencilla, pese a ser un sector dinámico y que ha obtenido éxitos por sí solo.
En los últimos años la industria ha crecido a tal punto que ya empleó a los profesionales del sector en el país y sigue buscando, razón que ha llevado a varias compañías a abrir sucursales en otras latitudes.
El auge ha llevado a empresas como Babel a expandirse un 300% en un periodo de cinco años.
Lo anterior refleja que, con una adecuada estructura en su negocio y la debida planificación, las empresas del área de tecnologías de la información y la comunicación tienen un enorme potencial para crecer.
A ello se suma una alta demanda a nivel mundial y la calidad de los productos de tecnología desarrollados en el país.
Sin embargo, la inversión se convierte en una herramienta necesaria para aprovechar ese potencial y por lo general las compañías incipientes carecen de los recursos para hacerla, razón por la que deben acudir al sector financiero u otro tipo de fondos.
Ante la carencia de inmuebles o bienes para respaldar préstamos, los capitales de riesgo o ángel constituyen una alternativa cada vez de uso más frecuente, a pesar de ser poco conocida en Centroamérica.
El problema es que muchas veces las “empresas que solicitan capital de riesgo no son invertibles, porque son pequeñas y seguirán siendo pequeñas. Lo que los inversores buscan son empresas con mucho potencial de crecimiento”, afirmó Diego May, director de Link Inversiones, un programa del Banco Interamericano de Desarrollo que busca colocar capital ángel en iniciativas de negocio innovadoras.
El mercado y potencial de crecimiento existen, pero con frecuencia los emprendedores no cuentan con las herramientas y estructuras de negocio necesarias para aprovecharlos.
“Los inversionistas buscan cosas novedosas, prometedoras, empresas que puedan crecer rápido en poco tiempo”, dijo.
“Para que una empresa sea sujeto de capital de riesgo requiere escalabilidad, que implica apuntarle a un mercado grande, mayor al de Costa Rica, y que el modelo de negocio permita que en cinco años la firma pueda llegar a valer diez veces su valor actual”, agregó May.
También es importante que la compañía tenga un nivel de protección, que posea algo que sea único, que puede ir desde un equipo de trabajo único, cuya sinergia resulta complementaria y efectiva, a una patente industrial. Esto dificulta que pronto otras compañías ofrezcan lo mismo.
Cumplir con los requisitos no es tan fácil, pues según las estadísticas de empresas analistas de mercado dos de cada diez compañías que solicitan capital de riesgo lo obtienen.
Para el experto la dificultad también se debe a la poca cultura de capital de riesgo que hace que en ocasiones las empresas con cualidades para invertir desconozcan la opción.
El poco uso de este tipo de inversión, en que el inversor pasa a formar parte de los dueños de la firma, también genera temor entre los emprendedores a ceder parte del capital de su compañía, pues no conocen cómo funciona o les asusta que alguien nuevo adquiera participación en esta.
Ryan Frazee decidió a mitad de año abrir el capital de su empresa, Lejos Learning. A seis inversores les pareció atractiva la idea de enseñar inglés desde Costa Rica a norteamericanos en Estados Unidos y decidieron invertir inicialmente $50 mil.
“No contábamos con tangibles para solicitar un préstamo ni el flujo de caja nos lo permitía, por lo que optamos por capital ángel. Además de la inyección de capital, encontrar inversionistas adecuados permite una retroalimentación en la transmisión de conocimiento y experiencia”, afirmó.